En la zona oeste de la ciudad, entre el barrio de Argüelles y la vía férrea de Príncipe Pío se encuentra el Parque del Oeste, el primer parque público creado como tal en la Villa de Madrid.
Su construcción comenzó en 1893 y no fue inaugurado hasta el 3 de septiembre de 1905. Se trata de un inmenso parque de estilo paisajista inglés.
Durante la Guerra Civil el Parque del Oeste fue una de las líneas del frente, las trincheras, las bombas y los incendios dejaron el parque prácticamente arrasado.
Acabada la guerra comenzó su reconstrucción y no sería hasta finales de los años 40 cuando el parque volvía a ser lo que es, un lugar para el disfrute de los madrileños.
En el Parque del Oeste podemos encontrar una gran variedad botánica con grandes ejemplares de cedros, secuoyas, ginkgos e inmensos pinsapos, además de muchas aves, entre ellas, una gran población de cotorras argentinas, muy fáciles de identificar por sus característicos graznidos y sus inmensos nidos.
El parque cuenta además con numerosas esculturas, como las de Jaime I el conquistador, Eugenio Espejo, Miguel Hidalgo o Simón Bolívar.
En la Puerta del Sol se encuentra la famosa estatua del Oso y el Madroño, símbolo de Madrid.
Esta estatua además de ser el punto de encuentro de muchos madrileños y visitantes de la ciudad, es uno de los monumentos más fotografiados por ser precisamente eso, el símbolo de Madrid y por encontrarse en el punto más visitado de la ciudad.
Puede parecer que esta estatua lleva en este emplazamiento, toda la vida, pero no es así. El Oso y el Madroño es una estatua relativamente reciente, Fue realizada en 1966 por el escultor Antonio Navarro Santafé y, además, el lugar donde se encuentra ahora, calle del Carmen, no es su emplazamiento original. En un principio estaba situado en el lado Este de la Puerta del Sol, hasta que en los años ochenta se colocó en el lugar actual.
La calle Preciados es la calle más cara de España, por allí pasan al día miles y miles de personas, lógicamente, esto la convierte en una calle totalmente comercial.
Uno de los comercios más curiosos que podemos encontrar en Preciados no es una tienda de ropa, ni de tecnología, ni una librería, es un hospital para muñecos.
El Sanatorio de Muñecos es una tienda fundada en 1916 especializada en la venta y arreglo de juguetes. Durante tres generaciones, los dueños de la tienda han visto la evolución de los primitivos juguetes de antaño a los sofisticados y tecnológicos juguetes de hoy.
Resulta curioso que después de décadas todavía siguen arreglando juguetes míticos como la muñeca Mariquita Pérez y otras muñecas de porcelana, de celuloide o cartón piedra.
¡Quién sabe si una muñeca comprada allí en los años 20 o 30 ha vuelto décadas después a esta misma tienda para ser restaurada de la mano de la nieta o el nieto del que la compró!
Sanatorio de Muñecos
Preciados, 19 - 1er piso
MADRID
¿Quieres un piso en Madrid (Ciempozuelos) por el módico precio de 5 €?
www.elpisodeloscincoeuros.com
La Casa de la Villa o lo que fue el viejo Ayuntamiento de Madrid, guarda entre sus muros infinidad de historias, unas más conocidas y otras no tanto, aprovechando que todavía estamos de conmemoraciones por el Bicentenario de la Guerra de la Independencia, contaré una relacionada con este tema.
En la Casa de la Villa existía una de las cárceles de Madrid, en ella estaban encerrados presos de clases menos pudientes. La mañana del 2 de mayo de 1808, un grupo de presos que se encontraban cumpliendo pena en aquella cárcel, se enteraron de los incidentes que estaban sucediendo por todo Madrid. Un grupo de presos, 56 en total, tuvieron un gesto noble y heroico, pidieron unirse a la lucha de los madrileños contra los franceses bajo el juramento de que después de la lucha volverían a la cárcel.
Las autoridades abrieron las celdas y dejaron libres a los presos. La mañana del 3 de mayo, después de la refriega, cuando nadie esperaba el retorno de los presos, cincuenta y uno de ellos volvieron a la cárcel, tal y como habían jurado, sólo cinco no regresaron, de esos cinco, cuatro murieron en la lucha y sólo uno se dio a la fuga.
¡Tiempos aquellos en los que el honor estaba por encima de todas las cosas!
En la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, podemos disfrutar de dos exposiciones muy recomendables, una de ellas una interesante muestra de pintura napolitana del Seicento. Un total de cincuenta obras de Gentileschi, Luca Giordano o Caracciolo, entre otros.
La otra exposición tiene como protagonista a Goya y sus estampas de los Desastres de la Guerra. Estas estampas sirven de hilo conductor a diferentes fotografías de otras guerras, como la Guerra Civil, imágenes de dos conflictos terribles que tanto Goya como los fotógrafos de aquella época han plasmado cada uno con los medios que tenían a su alcance.
La exposición muestra imágenes realmente duras y poco conocidas y que sirven para denunciar la barbarie de las guerras.
Otro aliciente de la exposición es la muestra de 42 de las 80 planchas originales que sirvieron para imprimir la primera edición de estas estampas en 1863.
Goya cronista de todas las guerras: Los desastres y la fotografía de guerra
Hasta el 28 de septiembre
Seicento Napoletano. Del naturalismo al barroco
Hasta el 13 de julio
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
Calle de Alcalá, 13
Por extraño que parezca, Madrid cuenta con una pequeña ruta bolivariana, fue aquí, en Madrid, donde el venezolano Simón Bolívar conoció a su primera mujer, la madrileña María Teresa Rodríguez del Toro y donde se casaron.
Simón Bolívar fue principal instigador de la independencia hispanoamericana del Reino de España.
Antes de cumplir 16 años Simón Bolívar viaja a España y se queda en Madrid. Al poco tiempo de su estancia conoce a María Teresa Rodríguez del Toro, una hermosa y culta mujer dos años mayor que él y un 26 de mayo de 1802 contraen matrimonio en la iglesia de San José.
Lugares bolivarianos de Madrid
En la calle Fuencarral, entrando por Gran Vía, en el primer edificio a mano derecha, podemos encontrar esta placa que recuerda el lugar donde estaba situada la casa donde habitaba María Teresa Rodríguez del Toro, llama la atención la denominación que se hace de Simón Bolívar “genio de la raza”
Muy cerca de allí, en la calle Gravina, hay una placa que recuerda el lugar donde se encontraba la parroquia de San José, lugar donde Simón Bolívar y María Teresa Rodríguez del Toro se casaron.
Al otro lado de la ciudad, en el el Parque del Oeste se encuentra una estatua ecuestre de Simón Bolívar. Se trata de uno de los monumentos más desconocidos e incomprensibles de la ciudad.
Esta entrada está dedicada a Thiago, al que agradezco su atención por alertarme de un error cometido en esta entrada. ¡Gracias rapaz!
Una nueva criatura surgida de los infiernos anda suelta por Madrid. Esta mañana la hemos podido ver en la mismísima Plaza Mayor.
Primero permanece oculta bajo sus alas de murciélago, después, los curiosos se acercan para ver de qué se trata y cuando todo el mundo está junto a él, de un brinco abre sus alas pegando un susto de muerte a los allí presentes, especialmente a los niños, mostrando su cara diabólica para después ocultarse una vez más.
Pincha en la imagen para ampliar
Ni que decir tiene que a más euros, más acción.
La Real Casa de Correos expone, con motivo del I Premio de Fotografía Periodística fotoCAM 2008, una interesante exposición fotográfica en la que podemos contemplar las fotografías de diferentes fotógrafos que trabajan para medios de comunicación de Madrid, 45 fotógrafos que reflejan día a día la realidad política, social y cultural de Madrid y su comunidad.
La foto ganadora del concurso es Integración, que es la que aparece en esta entrada. Su autor, Javier Arenillas, pretente plasmar la sociedad actual madrileña, una sociedad multicultural y multiracial.
Real casa de Correos
Puerta del Sol
Entrada gratuita

Hace poco más de un año publiqué esta entrada, en la que hablo sobre el mal uso que los madrileños hacen del paraguas, bueno, casi todos los madrileños porque yo no me dedico a sacar ojos con el paraguas y lo utilizo correctamente.
Como esta primavera está siendo muy lluviosa y la semana que viene parece que seguirá igual de lluviosa, Es Madrid no Madriz, que tiene vocación de servicio público, publica, una vez más, unos útiles consejos para el buen uso del paraguas y para que el número de tuertos no aumente en Madrid.
Manual del buen uso del paraguas
1- Siempre caminar por la derecha y en caso de toparnos con alguien, inclinar el paraguas al lado contrario, ¡no es difícil!.
2- Si se es bajito levantar el paraguas lo más alto posible, en caso de que alguien pase a tu lado.
3- Nunca, nunca dejar a los niños ir con paraguas, lo mejor un chubasquero con capucha. Un niño con paraguas es igual de peligroso que un niño con una guadaña.
4- No se debe poner el paraguas apoyado en el hombro como si fuese un quitasol, puede quedar muy estético pero es muy peligroso.
5- Cuando chispea es preferible no usar todavía el paraguas, es agua no ácido.
6- Hay que ser consciente que podemos tener a alguien detrás de nosotros cuando se usa un paraguas.
7- Una vez cerrado el paraguas no caminar braceando con él, la mayoría acaban en punta y si braceamos a lo legionario podemos clavarlo en la entrepierna del que esté detrás de nosotros.
Con este pequeño consejo todos seremos más felices y conservaremos nuestros ojos.
Por un Madrid en el que paraguas y madrileños podamos vivir en paz y en armonía.
Un 31 de mayo de hace 102 años, Madrid estaba engalanado, en los Jerónimos acababan de contraer matrimonio el rey Alfonso XIII con la princesa Victoria Eugenia de Battenberg.
Después del enlace, la pareja real y la comitiva nupcial se puso rumbo al Palacio Real ante la expectación de los madrileños que se agolpaban en las calles para ver el paso del regio matrimonio.
Faltaban escasos minutos para las dos de la tarde cuando la comitiva real pasaba por el actual número 83 de la Calle Mayor, justo frente a lo que hoy es la Casa Ciriaco. Desde uno de los balcones del último piso, un joven lanzó un ramo de flores, un ramo demasiado pesado que ocultaba un arma mortífera, una bomba. El ramo rebotó en los cables del tranvía y se desvió de su objetivo, que no era otro que Alfonso XIII y su joven esposa.
Al tocar el suelo la bomba explotó matando casi en el acto 23 personas y provocando numerosos heridos debido a la gran concentración de personas que había en las calles.
Fue el primero de los grandes atentados que sufriría Madrid con gran cantidad de víctimas.
El autor de aquel atentado era el anarquista catalán Mateo Morral, que, después de atentar, salió corriendo del edificio y se mantuvo oculto varios días hasta que un día, acosado por el hambre, salió de su escondite y entró en una venta de Torrejón de Ardoz para comer. Su acento catalán, entre otros motivos, provocaron las sospechas de los que allí se encontraban, que conocían el perfil del que era el hombre más buscado de España, así que decidieron llamar a los guardias.
Un guardia fue a la venta e interrogó al sospechoso, al que intentó llevarse ante las autoridades. El anarquista al verse acosado, sacó una pistola que guardaba entre sus ropas y con la misma sangre fría de la que había hecho gala unos días antes, disparó contra el guardia matándole en el acto, unos minutos después Mateo Morral se suicidaría con su misma arma.
Un año después se levantó en el lugar del atentado, un hermoso monumento en memoria de las víctimas de aquel de aquel triste día.
El monumento realizado en mármol, constaba de tres columnas rematadas con una escultura de la Virgen. Aquel monumento fue destruido al poco de instaurarse la II República, tenía todas las papeletas para ser víctima del fanatismo político de la época, una representación religiosa en un monumento en honor a las víctimas de aquel triste día de enlace real.
El colmo del despropósito vino después, durante la Guerra Civil, cuando la calle Mayor cambió de nombre y se le puso Calle de Mateo Morral.
Hoy en aquel lugar se alza una triste escultura en bronce de un ángel que recuerda a los fallecidos de aquel día.
Todos los 31 de mayo, los dueños de Casa Ciriaco, depositan una corona de laurel en el actual monumento en memoria de aquellas víctimas, para muchos olvidadas, que murieron aquel triste día de primavera.
Muy cerca de Madrid, en la provincia de Cuenca hay un pueblo llamado Priego de gran tradición alfarera, allí, en una de las tiendas de alfarería me encontré con esta solución milenaria y española para luchar contra el cambio climático.
Pincha en la imagen para ampliar
Sin ninguna duda una solución económica, tradicional, milenaria y española.
Desde la fundación de Madrid en la Edad Media, los madrileños han padecido periódicamente los estragos de las epidemias. La peste negra, el cólera o la gripe española, que no era española, han dejado su impronta en la historia de Madrid y en nuestro sistema inmunológico.
Una de las grandes epidemias fue la que asoló Madrid y media España en 1834, fue producida por el cólera.
El origen de esta epidemia de cólera hay que situarlo en Vigo, allí en 1833 se dieron los primeros casos, parece ser que los portadores fueron los militares que lucharon en la Guerra de Sucesión de Portugal.
Durante el invierno la epidemia quedó paralizada pero con la llegada del buen tiempo la epidemia adquirió mayor virulencia.
En verano de 1834 la epidemia estaba en Madrid, el calor y las malas condiciones higiénicas sembraron de muerte las calles de Madrid, especialmente entre la población sin recursos.
Las autoridades tomaron medidas como el saneamiento de las calles, la creación de casas de socorro y otras más drásticas como la expulsión de la ciudad de los indigentes. Pese a estas medidas en Madrid murieron 4.463 personas de una población de 220.000 habitantes.
Uno de los episodios más dramáticos se produjo cuando se corrió el bulo de que los frailes habían envenenado las aguas, lo que provocó que el populacho irritado y asustado atacase varios conventos asesinando a muchos frailes. Este espisodio histórico es conocido como la matanza del 17 de julio.
Esta fue una de las últimas grandes epidemias en Madrid, las próximas fueron, en su mayoría, producidas por la gripe.
Un lugar muy desconocido de la ruta isidresca de Madrid se encuentra en el número tres de la calle Petril de Santisteban. Allí se encuentra en la planta baja de un edificio del XIX, lo que en el siglo XII fue una cuadra propiedad de D. Iván de Vargas, patrón de San Isidro.
Allí es donde San Isidro guardaba el ganado y como era costumbre en la época, debió pasar muchas noches junto a las bestias que él cuidaba.
Hoy es una pequeña pero agradable capilla en la que podemos encontrar un hermoso y pequeño retablo barroco del XVIII y algunos interesantes cuadros que muestran escenas de la vida del santo.
La capilla sólo se puede visitar los días 15 de mayo, festividad de San Isidro. Durante este día, la señora Doña María Teresa Pérez, última descendiente directa de los Vargas, enseña amablemente la capilla.
Merece la pena acercarse a este lugar y escuchar las explicaciones de esta encantadora mujer que, con mucho cariño y amabilidad muestra este pequeño y desconocido tesoro en una de las zonas más viejas de Madrid.
En la Pradera de San Isidro, la cara bizarra
Por EMNM | 5/15/2008 | Matripress , Tradiciones y castizo
Una de las cosas que gusta descubrir en la Pradera de San Isidro son las cosas extrañas, estas son algunas de ellas.
Trapitodeljamón castizo
Los jamones para que se conserven en buen estado hay que ponerles un trapo por encima, que no tiene nombre, y que todos llamamos “trapodeljamón” así, todo junto. En el caso del trapo de la foto, podemos ver que está hecho del mismo material que los trajes de chulapa. Estamos sin ninguna duda ante una verdadera obra de arte cañí.
Siguiendo con los jamones, no podría faltar la tómbola de jamones, esto es algo totalmente autóctono, sólo se puede ver en España y en contadas ocasiones. Funciona como una tómbola cualquiera pero que te puedes llevar desde un osito de peluche a un jamón.
Si vamos con los ojos bien abiertos, también podremos descubrir magníficos carteles publicitarios, artesanales y castizos. En la foto vemos un cartón que pone: "Botes fris" que en cristiano es que se venden botes de refrescos fríos. Posiblemente lo de "fris" viene de un viejo proverbio castellano que dice: "hace un fris que corta el pis" se dice cuando hace mucho frío, obviamente no es recomendable decir esta frase ante desconocidos o en ambientes selectos.
Ya fuera de la pradera lo bizarro viene después, cuando te metes al Metro y descubres que está igual de lleno que la calle.
FIN
Un año más miles de madrileños hemos ido a Pradera de San Isidro a beber agua de la fuente milagrosa, besar las reliquias o bien a pasar un día al aire libre o para ponerse hasta las orejas de fritanga y sangría, un día es un día.
A las once de la mañana ya había unas colas impresionantes pero rápidas para coger agua de la fuente que el mismísimo San Isidro hizo brotar y otra cola para entrar en la preciosa ermita que está justo al lado.
Unos chavales hacían de aguadores y llenaban las botellas que la gente traía para llevarse a su casa. Se supone que es un agua milagrosa, cuenta la leyenda que Felipe II se curó de unas fiebres nada más beber de este agua.
No es la primera vez que bebo estas aguas y hasta hoy no puedo decir nada sobre las propiedades curativas, pero esto es lo que me ha pasado hoy al beber de la fuente.
Llega mi turno, me llenan una botellita que traía de agua mineral vacía y que había comprado unas horas antes en una estación de Metro. Primer trago, se me va por otro lado, empiezo a notar esa sensación de ahogo típica de atragantamiento, toso, casi me privo y me voy a una zona ajardinada para evitar que me vean en esa situación tan ridícula y que la gente crea que eso me pasa por beber como un ansias o porque soy el Anticristo, además estaba la tele.
Una vez que se me pasó el ahogo y la vergüenza, salí del recinto como si nada pero con los ojos inyectados en sangre de tanto toser y continué de verbena.
Continuará…
Una buena oportunidad para descubrir el Madrid que más se parece a un pueblo que una gran ciudad es ahora, en San Isidro, cuando algunas calles se engalanan en estos días de fiesta.
Los banderines, las guirnaldas y los farolillos le dan ese típico aspecto de pueblo en fiestas pese a que aquí vivimos varios millones de personas.
Las fotos pertenecen a la Calle del Almendro, una de las zonas "isidrescas" de la ciudad ya que el mismísimo San Isidro vivió y trabajó por la zona. A pocos metros de esta calle, está el Museo de los Orígenes, donde se encuentra el pozo del milagro, que, según cuenta la tradición, fue donde San Isidro hizo el milagro y salvó a su hijo de morir ahogado.
Hoy comienzan oficialmente las fiestas de San Isidro, habrá romerías, verbenas, conciertos, exposiciones, espectáculos y las tradicionales actividades religiosas en honor al santo patrón de Madrid que podremos disfrutar hasta el próximo domingo, si es que la lluvia nos deja.
Mañana será el día más importante, festividad de San Isidro y según las previsiones meteorológicas habrá riesgo de chubascos por la tarde y menos probables por la mañana, así que podremos ir tranquilos por la mañana a la Pradera de San Isidro a beber agua milagrosa y otros líquidos, menos milagrosos pero sí milagreros como la sangría y la limoná.
Toda la información sobre los eventos de San Isidro la puedes encontrar en el Programa oficial fiestas de San Isidro
En este tiempo de primavera uno de los lugares más agradables para pasear es el Real Jardín Botánico que, pese a lo que muchos piensan, no fue el primer jardín botánico de Madrid.
El primer jardín botánico de Madrid fue idea del rey Fernando VI que en 1755 mandó su construcción en las inmediaciones de Puerta de Hierro. En 1774 Carlos III mandó trasladar el botánico al Paseo del Prado, que es donde se encuentra actualmente.
El Jardín Botánico se fue enriqueciendo con los nuevos descubrimientos botánicos gracias a las expediciones científicas que se realizaban en el Nuevo Mundo, poco a poco los fondos botánicos se fueron ampliando, descubriendo nuevas especies para la ciencia.
La edad de oro del Jardín Botánico terminó de golpe con la invasión francesa y la posterior Guerra de la Independencia, fue el inicio de un declive del que no levantó cabeza hasta hace pocas décadas. Pese a todo ello, el jardín cuenta con numerosas especies vegetales y un importantísimo fondo documental, un herbario de más de un millón de plantas y un banco de germoplasma, en el que se conservan semillas de plantas.
Actualmente el Jardín Botánico recupera poco a poco parte del brillo perdido de tiempos pasados, nuevos invernaderos, más medios, nuevas adquisiciones, como parte de la colección de bonsáis del ex presidente del gobierno Felipe González, además de las muchas actividades que se realizan cara al público, hacen del botánico un centro científico y educativo muy interesante en pleno centro de Madrid.
Una de la joyas botánicas que recientemente han llegado al jardín se llama Wollemia nobilis un fósil viviente del que hasta hace muy poco tiempo sólo se tenía conocimiento de esta especie por el registro fósil.
Se trata de una conífera de la familia de las araucarias que vive sólo en una zona remota de Australia.
Fue descubierta en 1994, desde entonces se han realizado algunos proyectos para multiplicar esta especie. Por ahora, fuera de Australia sólo hay poco más de veinte ejemplares en todo el mundo repartidos en diferentes jardines botánicos. Nosotros tenemos la suerte de tener un pequeño ejemplar con una historia de millones de años, una especie que conoció un mundo muy diferente al actual en el que los dinosaurios dominaban el mundo.
Real Jardín Botánico
Plaza de Murillo, 2 (frente al Museo del Prado)
Precio: 2 €
Ayer murió a los 98 años de edad Irena Sendler, una mujer polaca que salvó a miles de niños judíos del exterminio nazi.
Ella misma sufrió las torturas de la Gestapo cuando fue arrestada, algo que no le acobardó para seguir luchando por la vida de tantos inocentes y por la libertad.
En 2007 fue candidata al premio Nobel de la Paz que finalmente se llevó Al Gore.
Esta entrada poco o nada tiene que ver con la temática de este blog pero no quería dejar de recordar a esta gran mujer.
Descanse en paz
Foto: El Mundo
Como ya he comentado en alguna entrada anterior, la tauromaquia tiene sus grandes defensores y sus detractores, cada uno de ellos expone sus argumentos a favor o en contra, con gran vehemencia, provocando, la mayoría de las veces encendidas discusiones.
Posiblemente sólo hay una cosa en la que pueden estar de acuerdo unos y otros, es en la belleza estética que rodea el mundo del toro. La belleza imponente de un toro bravo no deja indiferente a nadie, tampoco la imagen de un torero en la plaza, una imagen que nos evoca los combates entre gladiadores y fieras que se celebraban en todo el Imperio Romano del que somos herederos.
Una buena oportunidad de acercarnos a la parte más bella de la tauromaquia la podemos encontrar en Patas Chico, un bar flamenco muy conocido de Madrid.
Hasta el 20 de junio, podemos disfrutar de la obra de Juan Pelegrín, un fotógrafo que, a mi juicio, capta de una manera espectacular y realmente hermosa. el ambiente taurino.
Si no puedes ir o no estás en Madrid también puedes disfrutar de sus fotografías en su blog o en Flickr
Aprovecho esta entrada para felicitar nuevamente a Juan Pelegrín por su magnífico trabajo y por su amabilidad.
Esta mañana de domingo, en la Plaza Mayor se celebraba un festival de música popular, podríamos llamarlo de coros y danzas si no fuese por las reminiscencias que esta denominación tiene, así que lo llamaremos música popular.
Una vez más Madrid se convertía en lo que es, el espejo de todas las Españas, esta vez en el sentido musical.
Hemos podido ver vistosos trajes regionales y escuchar el sonido de castañuelas y jotas, una de ellas, no sé de qué agrupación y sin ánimo de ofender, realmente estridente y desafinada.
Curiosamente, la mayoría de la gente que asiste a estos eventos tiene una media de edad de cincuenta años o más, la gente joven no parece mostrar ningún interés por la música tradicional española. No pasa lo mismo con otras músicas populares de Europa, a esos conciertos sí que va mucha gente joven, incluso los hay que hacen gala de su gusto por la música folk. ¿Será por el término folk? igual si a la música popular española la denominamos folk la gente joven se muestre más receptiva ¡quién sabe! También es cierto que los españoles somos muy dados a lo exótico, despreciando lo nuestro en numerosas ocasiones. Hay quien se traga todo un recital de música ucraniana o búlgara pero ni se plantea ver un recital de jotas, tan nuestras y tan españolas.
El próximo 15 de mayo celebraremos en Madrid las fiestas en honor a San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid.
San Isidro murió en el año 1172 y su cuerpo incorrupto se encuentra actualmente en Madrid, muy cerca de su esposa, Santa María de la Cabeza, en la Real Colegiata de San Isidro, en la calle Toledo.
Su cuerpo incorrupto, como suele pasar con todos los cuerpos incorruptos y más en España, ha estado en diferentes lugares, ha viajado, y fue sacado en procesión en numerosas ocasiones, incluso metieron el cuerpo de San Isidro en la cama de Carlos III para sanarle de una enfermedad.
También fue objeto de algunas extrañas mutilaciones debidas al fervor religioso de algunos sujetos, estas fueron algunas.
El primer intento de mutilación fue realizado por la esposa de Enrique II de Trastámara en el siglo XIV, que ni corta ni perezosa, le arrancó el brazo derecho para llevárselo de reliquia, obviamente no pudo llevárselo.
En tiempos de los Reyes Católicos, después de una visita de Isabel de Castilla al santo, una de sus damas tuvo la ocurrencia de llevarse una reliquia de San Isidro. No se le ocurrió otra cosa que arrancarle de un mordisco el pulgar del pie derecho, lo hizo con mucho disimulo aprovechando el momento en el que besaba los pies del santo que se encontraba expuesto debido a la presencia de la Reina de Castilla.
Se descubrió la fechoría de la dama mordedora gracias a un milagro. Cuando abandonaban Madrid, rumbo a Toledo, al atravesar el Manzanares los caballos del carruaje donde iba la dama con su reliquia se negaron a cruzar el río, ante el extraño comportamiento de los caballos que se no querían cruzar el río, la dama mordedora sintió remordimientos y contó a la reina lo sucedido. La reina mandó devolver el dedo al santo y los caballos, misteriosamente, aceptaron cruzar el Manzanares.
Parece ser que el dedo lo colocaron en una bolsita colgada del cuello de San Isidro, durante mucho tiempo fue así, hoy no se sabe dónde puede estar el dedo.
En el siglo XVII, durante el reinado de Carlos II, un cerrajero del rey arrancó un diente al santo, diente que entregó al rey y éste, agradecido, lo puso bajo su almohada durante largos años. Afortunadamente el Ratoncito Pérez no hizo acto de presencia.
Ya en el siglo XVIII, la reina María Luisa de Saboya contó que una duquesa que tenía un hijo enfermo, había conseguido un dedo de San Isidro, ¿sería el famoso dedo del pie arrancado por la dama mordedora que acompañaba a Isabel la Católica? El caso es que, aquella duquesa trituró el dedo e hizo una especie de ungüento que aplicó a su hijo enfermo para que sanase, como así fue.
San Isidro llegó al siglo XX algo mermado, pero estas mutilaciones no son nada comparado con el destino que le esperaba.
Los primeros días de 1936, recién comenzada la Guerra Civil, la antigua Catedral de San Isidro fue saqueada y pasto de las llamas, como la mayoría de las iglesias y conventos de Madrid, en aquella febril ola anticlerical.
Al finalizar la guerra, todo el mundo daba por perdido el cuerpo de San Isidro, como el de tantos otros santos y reliquias, pero, después del testimonio de un obispo que afirmaba haber ocultado el cuerpo de San Isidro en uno de los muros del templo, se procedió a su búsqueda y el 13 de mayo de 1939, oculto en el hueco de un muro se encontraban los restos incorruptos del santo, salvándose milagrosamente de la quema.
Periódicamente el cuerpo de San Isidro es expuesto al público para su veneración, parece ser que la próxima vez que se expondrá al público será en 2022, con motivo del cuarto centenario de su canonización, esperemos que a nadie se le ocurra arrancarle nada esta vez.
Fotos: Archidiócesis de Madrid
Fuente: Congregación de San Isidro
La Biblioteca Nacional expone hasta el domingo los mapas robados el año pasado que pertenecen a la obra Cosmografía, de Claudio Ptolomeo.
El robo de aquellos mapas y el de otras obras, de las que misteriosamente no se volvió a saber nada de ellas, fue un gran escándalo que provocó la lógica dimisión de la directora de la Biblioteca Nacional, la escritora Rosa Regás por su nefasta gestión.
Después de la exposición los mapas serán restaurados y puestos a buen recaudo, así que es una buena oportunidad para poder verlos de cerca.
Aprovecho para poner una foto que saqué de la Biblioteca Nacional días después de conocerse el robo de los mapas, en ella podemos ver un cartel que, irónicamente dice:
"Custodiamos todos los libros"
Pica en la imagen para ampliar.
En muchas calles de Madrid podemos encontrar unas banderolas como las que suelen poner para hacer campaña electoral o para informar de algún evento cultural, esta vez no es ni lo uno ni lo otro.
Las banderolas que "engalanan" la ciudad, aparecen con el sello del Ayuntamiento, del Ministerio de Cultura y el nuevo lema de: Gobierno de España, tienen un enigmático mensaje que dice así:
"Contra la piratería defiende tu cultura"
Antes, los mensajes para evitar la piratería eran amenazantes, ahora son enigmáticos, hay que invocar al mismísimo Confucio para que nos ayude a entender ¿qué cultura? ¿toda? ¿sólo la nuestra? y si es la nuestra ¿cuál? ¿la de Madrid?
El día que saqué esta foto, unas calles más abajo, había una flamante colección de cd´s piratas expuestos en el top-manta, eché un vistazo y no ví ningún cd de Zarzuelas, así que respiré tranquilo y con una sonrisa continué mi camino, satisfecho porque las instituciones se gastan los cuartos en defender nuestra cultura, la nuestra, la del pueblo, vía impuesto claro, con banderolas incluidas.
Una vez más he sido galardonado con el premio Arte y Pico, que Yosoyhayek ha tenido el detalle de otorgarme y que le agradezco por acordarse de mí y por lo de "gran Matritensis".
Tengo que nominar a otros merecedores de este premio, son los siguientes:
Mcarmen por matenernos al día de los eventos de Madrid.
Druida de Madrid por recordarnos ese Madrid desaparecido con magníficas fotos.
Sé que hay que nominar a más, pero no encuentro a nadie que no tenga ya este premio.
En esta febril moda de dar premios, Es Madrid no Madriz no se quiere quedar atrás, así que me he inventado un premio, un premio muy chulo que se llama: Más Chulo que un Ocho. Aprovechando el tópico ese que dicen que los madrileños somos chulos.
Este premio se otorgará a todos aquellos blogs que no se cortan un pelo a la hora de exponer sus ideas, a los políticamente incorrectos, a los que tengan un diseño chulo y a todos aquellos que pasan del "qué dirán"
Y lo más importante, los premiados pueden hacer uso del premio como quieran, se lo pueden quedar, compartir o rechazar.
El primer galardonado con este premio es para El Blog de Thiago, por ser como es y porque le encanta recibir premios y este no lo tiene.
Seguiré nominando en próximos meses
De todos los balcones que hasta ahora han ido apareciendo por aquí, este es el más extraño, el más... ¿loco? no sé como calificarlo.
Esta foto la tomé hace unas semanas y hace unos días he visto esas cosas que parecen banderolas en la puerta de una sala de teatro alternativo, supongo que son las mismas, debe haber alguna relación.
Madrid no es una ciudad con un clima extremo, cierto es que en enero hace mucho frío y en agosto la ciudad es realmente tórrida, pero salvo esos dos meses, el clima es relativamente benigno y fácilmente soportable, tanto para frioleros como para calurosos.
Afortunadamente, Madrid tampoco sufre desastres por culpa de fenómenos meteorológicos extremos, es muy raro que padezcamos inundaciones, huracanes o tornados pero podría darse el caso.
Un primaveral día como hoy, un 12 de mayo de 1886, los cielos de Madrid amanecieron despejados. A medida que avanzaba el día, los cielos se fueron cubriendo de nubes. Ya por la tarde empezaron a formarse los típicos cúmulos de tormenta, que no tardó en llegar, llovió e incluso granizó. Era el típico día de primavera, nada hacía presagiar lo que horas más tarde se convertiría en un desastre del que no había constancia en Madrid y que nunca más se volvió a repetir.
A las siete menos diez minutos de la tarde, en Carabanchel Alto se formó un potente tornado que se pasó por el Puente de Toledo, Paseo Imperial, Paseo de Yeserías, Acacias, Atocha, Jardín Botánico hasta llegar a Chamartín, donde quedó reducido a un cúmulo de nubes tormentosas.
El paso de este tornado, desconocido hasta entonces en nuestra latitud, derribó numerosos árboles, chimeneas y muchos tejados quedaron dañados, pero esto fue sólo el principio.
Todavía los madrileños no se habían recuperado del susto cuando a las siete y un minuto, un inmenso tornado, acompañado de otros pequeños tornados, arrasaron todo lo que encontraron en su camino provocando numerosísimas muertes de las que no se pudo hacer un balance exacto.
Este último tornado recorrió 14 kilómetros, empezó en Carabanchel y terminó en Puente de Toledo, fue un corto recorrido pero el radio de destrucción fue mucho más amplio debido a los pequeños tornados que acompañaban al big one de los tornados madrileños.
Después del paso de los tornados los rayos iluminaron el cielo de Madrid en una espectacular tormenta, que poco a poco amainó y todo volvió a la normalidad. Al día siguiente el panorama era desolador, cientos de árboles, muchos de ellos de gran porte, como uno que había junto a la fuente de Neptuno, estaban arrancados de cuajo, infinidad de tejados destruidos, incluso las cruces de hierro que coronaban varias iglesias, estaban dobladas indicando la dirección del viento.
Lo más dramático fue la gran cantidad de personas que perdieron la vida en aquel día que se suponía iba ser un típico día primaveral como el de hoy.
Esta es la única vez que un tornado arrasó Madrid y espero que sea la última.
Imagen y fuente: La Ilustración Española y Americana 23/mayo/1886
Según informa 20 Minutos: Padres de alumnos de Educación Infantil del colegio Joaquín Costa de Madrid piden explicaciones a la Comunidad de Madrid por un cómic que han recibido sus hijos esta semana y al que acusan de contener "propaganda subliminal aguirrista"
Acusan a la Comunidad de Madrid de hacer propaganda subliminal, ya que los personajes del cómic, una niña y un canguro, tienen un extraordinario parecido con Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid.
El ilustrador sorprendido ante las quejas de los padres de alumnos ha dicho que se inspiró en su novia para hacer los dibujos, no en Esperanza Aguirre.
Habrá que investigar si la novia del ilustrador se parece o no a la presidenta.

Dentro de muy poco será San Isidro, sinónimo de verbenas, limonás, sangrías y la clásica Feria Taurina de San Isidro, en la que habrá otro tipo de sangrías, las de los toros o las de algún torero, si Dios no lo remedia.
Parece ser que José Tomás, torero admirado e idolatrado por los aficionados a los toros, figurará en el cartel, pero no sólo él se llevará toda la atención de los medios, hay rumores de que los antitaurinos quieren hacerse notar más que nunca en esta feria, una de las más importantes del mundo.
Recientemente la asociación Equanimal protagonizó un espectáculo en la mismísima plaza de Las Ventas, varios espontáneos saltaron al ruedo portando carteles en los que se pedía la abolición de los toros, provocando el enfado del respetable que les pusieron finos.
Este año, como en años anteriores, se preparan nuevas protestas que, con toda seguridad, provocarán las iras de los defensores y de los detractores de la tauromaquia. Hay quien considera a la tauromaquia un arte y quien la considera simplemente una aberración.
La foto que ilustra la entrada está trucada, que nadie se piense que tengo pensado torear, no he ido en mi vida a una corrida de toros ni pienso hacerlo.
Este mes Es Madrid no Madriz cumple un año y medio de vida, durante este tiempo he publicado 621 entradas que muchas de ellas, las que se refieren a lugares concretos de Madrid, las podéis localizar en el mapa de Google.
Ver mapa más grande
En este año y medio, este blog fue visitado 76.000 personas de más de cien países diferentes, mil de ellas entraron el día dos, a todas ellas quiero agradecer su visita y sus comentarios, tanto en el blog como por correo.
También quiero agradecer a Thiago el nuevo y flamante premio que me ha otorgado, un premio que comparto con personajes de la talla de Chiquilicuatre, Eduardo Zaplana y Andrés Pajares.
Estoy totalmente conmocionado por tan egregio premio, no sé si cantar el Chiki chiki, pedir trabajo en Telefónica o liarme a mordisquear abogados pistola en mano.
No estoy muy seguro del nombre del premio, no sé si se llama: Zipi Zape, Danibai o Si Cierro los Ojos, en cualquier caso muchas gracias Thiago.
Mis nominados son:
Madrid Progresista
Nuevas generaciones PP
Un día como hoy hace exactamente doscientos años, se produjo en Madrid la escena que Francisco de Goya inmortalizó en su cuadro Los Fusilamientos del Tres de Mayo, que podemos admirar en el Museo del Prado de Madrid.
Este episodio ocurrió en la noche del dos al tres de mayo de 1808, el lugar es la colina del Príncipe Pío, pero, según estudios recientes, los hechos pudieron ocurrir en lo que hoy es la Plaza de España.
Aquella noche murieron fusilados 43 madrileños acusados de sublevarse contra los franceses, cuyos restos reposan en el Cementerio de la Florida.
Se dice que Goya fue testigo directo de estos fusilamentos, algo que no se puede comprobar y que tiene más de leyenda que de realidad.
Los inmortalizados por Goya no fueron los únicos fusilados, durante los días dos y tres de mayo de 1808, más de doscientos madrileños fueron fusilados. El mariscal francés Joaquín Murat, comandante del ejército y gobernador de Madrid, ordenó reprimir el levantamiento popular con la máxima contundencia, prueba de ello, su diario en el que escribió:
El pueblo de Madrid se ha dejado arrastrar a la revuelta y al asesinato... Sangre francesa ha sido derramada. Sangre que demanda venganza.
Los madrileños fusilados aquella noche no pudieron ser enterrados hasta diez días después, los franceses tomaron esta medida para así amedrentar a las gentes consiguiendo el efecto contrario, la ira y el odio de los madrileños y de toda España.




