Llega la Navidad y la ciudad se transforma llenándose de luces de diseño y de llamativos conos luminosos en los que aparecen los nombres y los logos de marcas comerciales.  
Los madrileños ya hemos olvidado cuándo fue la última Navidad en la que los árboles de Navidad eran abetos de verdad y no conos luminosos y comerciales, ni cuándo fue la última vez en que fueron representados en las luces “navideñas” que iluminan las calles los personajes del Nuevo Testamento acompañados de palabras como paz, amor y prosperidad. 
La Navidad en Madrid, como en el resto de España, ya no tiene la luz de antaño, ya no se felicita la propia Navidad, se felicitan “las fiestas” y los mensajes de paz, amor y prosperidad han sido extirpados quién sabe si por su carácter subversivo. Lo que nunca cambia, afortunadamente, es el tradicional mercado navideño de la Plaza Mayor, es por este motivo por el que el tema central de este número, con el que acabamos el año, está dedicado a esta preciosa y castiza plaza madrileña que, durante un mes, se convierte en epicentro navideño de Madrid.
Con este número que, como es habitual, viene repleto de propuestas y personajes interesantes, acabamos este complicado año con la esperanza, la justa, de que 2015 sea un año mejor para todos, un año repleto de paz, amor y prosperidad, esas tres palabras que nunca se debían haber extirpado de las calles de Madrid.


Feliz Navidad, feliz Janucá, feliz Año Nuevo y felices fiestas.



Raphael está en Madrid en el Teatro Compac de la Gran Vía finalizando la gira De amor & desamor, su último trabajo, donde el artista reinterpreta algunos de sus grandes éxitos.

El concierto con el que se estrenó anoche en Madrid no pudo ser mejor, pudimos ver al Raphael de siempre, al mito, al artistazo que siempre ha sido y que no sólo canta, también interpreta (vive) sus canciones con el estilo personal y único de Raphael, acompañado de excelentes músicos, para delirio de sus fans más incondicionales y para el disfrute de todos aquellos que quieren gozar de un gran espectáculo donde el talento y la genialidad son la seña de identidad.

Hay muchos motivos para ir a un concierto de Raphael; porque es un artista con mayúsculas, porque es un mito incombustible, porque es uno de esos personajes que hay que ver en directo aunque no te guste su estilo de música y porque simplemente es RAPHAEL.

Yo soy aquel, Provocación, En carne viva, Detenedla ya, Dile que vuelva, son algunos de los éxitos  que anoche interpretó Raphael, sin olvidarse de otros como Mi gran noche, su gran noche y la gran noche que nos hizo pasar este pedazo de ARTISTA.

Raphael estará en el Teatro Compac de la Gran Vía hasta el 21 de diciembre.


Hard Rock Cafe Madrid cumple 20 años en la ciudad de Madrid y una de las acciones que ha organizado con motivo de esta celebración es la inauguración del Paseo de la Música que, con la colaboración de la Junta Municipal del Distrito de Salamanca, han llenado las calles con los nombres de las estrellas de la música española. Alaska, La Unión, Loquillo, Miguel Bosé, Obús o Los Secretos son, por citar algunos, los nombres de las estrellas de este Paseo de la Música, por ahora provisional pero que no se descarta que se instale de forma permanente en un futuro cercano. 


Todos los artistas se han mostrado entusiasmados y han expresado su ilusión por poder tener un día sus estrellas de forma permanente cerca de Hard Rock Cafe Madrid. Además, aunque pertenecen a estilos y a generaciones diferentes “todos están unidos por la música” como apunta el legendario Rafa de La Unión. Las bandas han manifestado su alegría y orgullo a los asistentes por su presencia en este “Walk of Music” Madrileño: “Se nos han puesto los pelos de punta aunque no lo notéis” bromeaba el gran Carlos Escobedo de Sôber, “¡No tenían que quitarlas nunca!” exclamaba entusiasmado el Fortu; “Es un honor ser pisoteado por los madrileños” reía Nacho Vega. Los geniales Moha de Mägo de Oz y David Summer de Hombres G, aprovechaban este honor para pedir más apoyo para la música y para este tipo de iniciativas a favor de los artistas. 


El Paseo de la Música permanecerá en los alrededores de Hard Rock Cafe Madrid hasta el jueves 27 como un tributo a las grandes bandas nacionales e internacionales que de una manera u otra forman parte de la ya larga historia del local. Además, muchas de las bandas que han asistido a la inauguración tocarán en directo en la Fiesta de Aniversario que se celebrará por todo lo alto el día 25 en el local y que, como no podía ser de otra manera, allí estaremos y os lo contaremos. 


EMNMM Noviembre

Por Ramón J. | 10/31/2014 | 0 comentarios »


Hubo un tiempo, no muy lejano, que en Madrid se celebraba el Día de Difuntos, una festividad de recogimiento, solemne y, en ocasiones, tétrica en la que las gentes acudían en tan señalada fecha a los cementerios para depositar unas flores en las tumbas de sus seres queridos. Durante esta festividad, en los teatros y en la televisión el Tenorio se empleaba a fondo para conquistar a una joven y atractiva monja. En las pastelerías se vendían buñuelos y una especie de canutillos muy dulces y deliciosos llamados huesos de santo y, los más morbosos, narraban a sus seres queridos historias de aparecidos, de almas en pena que vagando por las calles reclamaban la justicia que vida no habían encontrado.

Como decía anteriormente, todo esto era lo que ocurría en la festividad de Difuntos pero todo eso cambió. Nunca supimos ni cómo ni cuándo, ¿fue de repente? Lo cierto es que hoy a esta festividad la llaman Halloween o “jalogüin”. Las chuches y los pasteles con formas monstruosas van comiendo terreno a los tradicionales buñuelos y huesos de santo. El Tenorio continúa dando la matraca a la monja en algún teatro que, heroicamente, se resiste a no perder las tradiciones, pese a que la gente prefiere irse de fiesta disfrazada de seres del Averno mientras las calabazas con sonrisa amenazante se multiplican por toda la ciudad.

Los tiempos cambian y quién sabe qué nuevas celebraciones incorporaremos a las nuestras o qué celebración exótica fagocitará a las autóctonas… Sólo hay una cosa que nunca cambia, la política española, que sigue siendo idéntica a la que retrató Larra en su Noche de Difuntos.

Si bien es cierto que nuestra tradicional fiesta de Difuntos ha dejado de ser tétrica gracias Halloween, no menos cierto es que todavía somos muchos a los que esto del “jalogüin” nos sigue sonando exótico, aunque queramos o no, al final, todos caemos y hacemos nuestra esta festividad americanizada. Por este motivo, el tema central de este número está dedicado a una de las casas encantadas que hay en Madrid, llamemos a su puerta y digamos... ¿Truco o Trato?




Un 17 de octubre de 1919 el rey Alfonso XIII estrenaba e inauguraba la primera linea de metro de Madrid, ese día fue sin lugar a dudas, el inicio de un proyecto de futuro que cambiaría para siempre la forma de vida de los madrileños. 

La inauguración se realizó con toda la pompa y solemnidad que requería este proyecto y con la presencia del rey y la de numerosas personalidades como la infanta Isabel, el Marqués de Torrecilla y la duquesa de Talavera, entre otros.

La inauguración comenzó a eso de las tres de la tarde, cuando hizo acto de presencia el rey. Tras los saludos y la interpretación de Marcha Real por la banda de música del Asilo de la Paloma, el monarca entró en la estación de Cuatro Caminos para reunirse con el obispo que le esperaba paciente en el andén a la espera de dar la bendición, un ritual religioso que se hacía de forma oficial en el pasado. Una vez llegado el primer vagón de metro los asistentes entre vivas y aplausos recibieron con alegría y expectación este nuevo ingenio de la tecnología, posiblemente ajenos a la repercusión que tendría este sistema de transporte en el futuro de la ciudad.

Tanto el rey como algunos de los asistentes a la inauguración disfrutaron de aquel primer recorrido de 3.497 metros por el subsuelo madrileño, pasando por las ocho estaciones con las que contaba aquella primera línea y a una velocidad un poco inferior de lo habitual, dicen las malas lenguas que para garantizar la seguridad del monarca.

El éxito fue tal que al año siguiente de su inauguración la red de metro comenzó a crecer no solo en kilómetros, también en número de usuarios pues en 1920, el flamante metro madrileño tuvo nada más y nada menos que ¡14 millones de pasajeros! Con el paso del tiempo el metro se extendió de forma considerable y ya en 1935 contaba ya con dos líneas: la 2 que fue ampliada e iba de Cuatro Caminos hasta Ventas y la línea 1 que iba de Tetuán a Puente de Vallecas. 

En 1936 el metro, que parecía que se iba a extender sin control por todo Madrid, sufrió un dramático parón debido al estallido de la Guerra Civil. Durante el conflicto el metro fue utilizado por los madrileños para desplazarse por la ciudad y  para algo para lo que nunca fue concebido, para proteger a los madrileños de los continuos bombardeos que sufrió la ciudad durante los tres largos años de guerra.

Hoy el metro de Madrid cumple 95 años siendo uno de los mejores metros del mundo, cuenta con 12 líneas y ramales, 300 estaciones, 26 intercambiadores, 1.694 escaleras mecánicas, más de 8.000 cámaras de vigilancia, 519 ascensores y 293 kilómetros de red. Es el transporte más rápido, seguro y económico de la capital y ¡sigue creciendo! no sólo en extensión, también en el número de pasajeros, en el último año fue utilizado por más de 500 millones de personas.



Andén 0, el museo del metro

Aunque en la actualidad ninguna de las estaciones existentes mantiene su decoración original, debido a las sucesivas reformas que han usurpado todo el “glamour” retro de antaño, hay una excepción, se trata de la estación de Chamberí, más conocida por “la estación fantasma” que dejó de utilizarse en 1966 y que en 2008 abrió sus puertas como museo  tras un proceso de restauración. Esta estación fue diseñada por el arquitecto Antonio Palacios y todavía conserva su estructura original y algunos coloridos azulejos de anuncios publicitarios. 

Han pasado 95 años desde la inauguración del metro de Madrid y esperamos que cumpla muchos más, que siga ampliándose la red, que sea más barato, que abra por las noches y que dejen entrar a los perros de una vez.



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Fuentes: 

Metro Madrid


La Vanguardia 18/10/1912