En la calle más transitada de España, la calle Preciados de Madrid, podemos encontrar infinidad de tiendas, casi todas son tiendas de ropa. En el número 24 hay una tienda que destaca por su rojo y reluciente escaparate pero, por lo que más llama la atención no es por la vista, lo es por el agradable olor a café que despide, se trata de La Mexicana.

Esta tienda no es muy grande, no tiene más de veinte metros cuadrados y está dedicada exclusivamente a la venta de café. Obviamente, tiendas en las que se vende café hay muchas pero, La Mexicana tiene motivos más que suficientes para ser, probablemente, la mejor tienda de café.

Curiosamente, el nombre de la tienda viene "impuesto" por el origen de una mujer, una mexicana de origen español que vino a España a finales del XIX y decidió quedarse definitivamente en Madrid. Abrió un negocio y al parecer le fue muy bien, ese negocio no era otro que la venta de café. Es posible que la tienda tuviese en sus orígenes un nombre comercial pero todo el mundo la conocía popularmente como "La Mexicana" por el origen mexicano de la dueña y con ese nombre se quedó.

Por negocio y por casualidades de la vida, la Mexicana conoció a Juan Rodríguez, un señor que se dedicaba a la venta de productos, como alubias y vino de las provincias limítrofes de Madrid hasta que un día, un cliente que no tenía dinero le pagó con un saco de café. Aquellos tiempos eran duros y Juan decidió recuperar el dinero vendiéndolo, así que empezó a tostar el café y, parece ser que con gran habilidad, ya que, ese sería su oficio definitivo, tostador de café.

Gracias al café, Juan conoció a la Mexicana y mantuvieron una estrecha relación comercial y de amistad, tanto es así que la Mexicana quiso que a su muerte el negocio del café pasase a manos de Juan Rodríguez, como así fue. En los primeros años treinta, la pequeña tienda de La Mexicana pasa a manos de la familia Rodríguez hasta la actualidad.

En estos 120 años de historia, La Mexicana ha visto de todo y ha sufrido los avatares históricos. Las bombas que caían casi a la misma puerta de la tienda en la Guerra Civil o los duros años de la posguerra en la que el café era un artículo de lujo y La Mexicana tenía que vender malta, un sucedáneo del café muy popular en aquella época de hambre y escasez, pero no todo fueron penurias. A lo largo de su historia ha conseguido muchos éxitos, como el Record Guinness por ser la tienda que más café vende en el mundo.
Actualmente, La Mexicana vende más de 1.500 kilos de café al día, en ella puedes encontrar 17 tipos de café, entre ellas, un selecto café llamado Tambo del que sólo se producen 250 sacos en todo el mundo.

Que un negocio se mantenga durante tantos años no es una tarea fácil, calidad y profesionalidad son las dos palabras que mejor definen a este comercio y son las responsables de que sea la tienda favorita de los madrileños durante tantos años.

Si hablamos de calidad, es por la buena materia prima que ofrecen, su tueste diario, que no tienen stock y por eso siempre disponen de café fresco, además de las variedades de café que podemos encontrar, algunas exclusivas.
La profesionalidad viene dada por el conocimiento del producto que tienen los empleados. Si no tienes mucha idea de qué café quieres llevar, ellos te informarán de los cafés que más se ajustan a tus gustos.
Curiosamente, los gustos cafeteros de los madrileños han ido cambiando a lo largo de los años. Antaño, los cafés que más se vendían eran los torrefactos, hoy sólo son fieles al café torrefacto las personas mayores, la gente joven prefiere el café natural, cosa que entiendo perfectamente porque es el más rico.

La Mexicana se encuentra en Preciados, 24, pero también cuentan con 17 establecimientos repartidos por Madrid y en otras provincias como León, Salamanca y Toledo.