Nerón y Sombrerito

Por Ramón J. | domingo, julio 15, 2012 | | 8 comentarios »

En verano en muchas localidades de España hay festejos en los que, muy a mi pesar, los toros son los protagonistas. La Comunidad de Madrid tampoco se libra de esta práctica que, a mi juicio, no tiene nada de diversión y sí mucho de crueldad. 

Buscando información en la hemeroteca he encontrado una noticia terrible, no solo por la crueldad, también por la triste forma en la que se desarrollaron los hechos, algo que me ha dejado abochornado y triste, se trata de la lucha entre un elefante llamado Nerón y un toro llamado Sombrerito ocurrida en Madrid en 1898.

En febrero de 1898 por todo Madrid aparecieron carteles que anunciaban una extraña corrida de toros en la que el plato fuerte era la lucha entre un elefante y un toro. Con esta exótica “atracción” el propietario de la plaza logró un lleno absoluto. A las tres de la tarde dio comienzo la corrida, primero se lidiaron tres toros, después vendría el “plato fuerte” el elefante Nerón. La lucha entre el elefante y el toro tenía un tiempo limitado de 15 minutos, después, se lidiaría el último toro.

Según las crónicas, la corrida pasó sin pena ni gloria, posiblemente porque la gente esperaba ansiosa la aparición del elefante. Fue a eso de las cuatro y cuarto de la tarde cuando hizo su aparición en el ruedo Nerón, una pobre cría de elefante asiático que no tenía ni colmillos, acompañado por tres empleados de la plaza que llevaban una cadena con la que atarían al elefante a un mástil de madera situado en el centro de la plaza.

En un artículo publicado en La Vanguardia, hablan de la mansedumbre del elefante que, como un cordero, se dejó atar al poste, imagino que totalmente ajeno a la canallada a la que sería sometido. Por si esto no fuera suficientemente triste, la crónica de La Vanguardia relata que el elefante “no quiso quedarse solo en medio de la plaza” y que el animal se soltó para ir en busca de los empleados “no paró hasta que los encontró”.

El macabro espectáculo no se detuvo por este incidente, le ataron nuevamente y para evitar otra fuga soltaron inmediatamente a Sombrerito, un toro “retinto bien armado”. Para el júbilo de los asistentes a tan bochornoso espectáculo el toro hizo lo propio y le propinó “una embestida que hizo que Nerón rompiese la cadena”. El elefante se puso a dar vueltas por la plaza mirando al personal, quién sabe si buscando la piedad de la que carecían los allí presentes que, para más inri, comenzaron a lanzarle naranjas, parece ser que a modo de protesta por su mansedumbre. Una vez más, Sombrerito volvió a cornear al pobre elefante que estaba distraído comiéndose unas naranjas que le habían lanzado. En ese momento unos diestros intentaron provocar con el capote al toro y al elefante pero los animales, que eran los menos animales de la plaza, decidieron no luchar.

Cinco minutos después, algún animal de dos patas tuvo la ocurrencia de sacar otro toro para ver si así se lograba calmar a un público sediento de de sangre. Un nuevo toro salió y al ver al pobre Nerón soltar un bufido se asustó y decidió no atacar. El enfado del público iba en aumento así que finalmente decidieron retirar a los animales del ruedo, pero los pitos y abucheos del “respetable”, además de la monumental bronca, provocaron que Nerón tuviese que salir nuevamente a la plaza a luchar con otro toro. Esta vez el toro sí atacó al elefante violentamente, derribándole y corneándole dos veces. Nerón, aterrorizado, se levantó del suelo y cojeando se puso a buscar desesperadamente una salida pero, en ese momento, el toro volvió a cornearle hasta que, finalmente el pobre elefante pudo escapar de la plaza. En ese momento el presidente de la plaza dio por finalizado el acto y el público acabó dando palmas al toro que por fin había hecho lo que tanto deseaban ver, sangre.

Seguramente te estarás preguntando qué fue de Nerón, pues parece ser que sólo tuvo heridas leves y se recuperó favorablemente de este triste y bochornoso espectáculo.

En la actualidad este tipo de bárbaros "espectáculos" no suceden y a los elefantes no se les hace daño... bueno, ningún español de bien les hace daño.


Foto: Blog Salmonetes ya no nos quedan

8 comentarios

  1. Dmitry // domingo, 15 julio, 2012  

    Hola Ramón,
    Estoy de acuerdo con tus palabras que fue “espectáculo triste y bochornoso.” Me alegro que estas especies de espectáculos ya no se ocurran.
    Saludos

  2. pravda // martes, 17 julio, 2012  

    Buenísima la foto del final, matritensis. :)

    Es una salvajada enfrentar un animal bravo con uno manso... otra salvajada es enfrentar dos animales bravos... pero eso no tiene nada que ver con la Tauromaquia, con la lidia, que es un arte donde un ser humano se expone, libremente, a la muerte con el único objetivo de dominar a una fiera que, en cualquier caso, sería sacrificado para convertirse, como casi todos los animales bajo el control del hombre, en alimento.

    Saludos

  3. Ramón J. // jueves, 19 julio, 2012  

    Hola Dmitry, afortunadamente son cosas del siglo XIX, en el XX nos liamos a tiros entre nosotros... :P

    Abrazos

    Pravda, comprendo tu punto de vista pero, en este caso no lo comparto, donde alguos ven arte yo veo sufrimiento, claro que también soy un poco hipócrita, como carne, no soy vegano ni vegetariano...
    Lo único que me gusta de la tauromaquia es la parafernalia que le rodea que sí es muy artística pero lo que es la lidia me parece una barbaridad

    Saludos

  4. pravda // jueves, 19 julio, 2012  

    Matritensis, no pasa nada. Para gusto los colores. Y si no eres vegetariano es porque te sale de las narices, como a mí, ser omnívoro, faltaría más.

    Pero si te parece una barbaridad cómo se trata a un toro bravo que vive cinco años en libertad, apareándose libremente por las dehesas con toda clase de cuidados y que se ha librado de la extinción justo por la lidia no sé qué pensarás de las pobres gallinas que viven hacinadas en naves industriales sin capacidad de moverse, todo el día sobre sus propios excrementos y con la luz dada para que nunca sepan cuándo es de noche y así poner más huevos...

    Y no es que mueran igual, sino mucho peor...

    Creo que existe mucha hipocresía y desconocimiento con la lidia. Los antitaurinos denuncian que la gente disfrute con la muerte de un animal... pero no es eso. No hay nada que más moleste a los amantes de la fiesta que una muerte lenta y dolorosa para el animal. Más bien, al contrario, se premia la muerte rápida.

    Pero nunca hablan de otras especies que tienen una vida absolutamente miserable... como los ecologistas nunca se meten con el atentado que hicieron los comunistas desecando el mar de Aral...

    En el fondo, creo que lo que más molesta es que se le llame fiesta nacional. En estos tiempos que sufrimos todo lo "nacional" tiene que ser vilipendiado.

    Saludos

  5. ohma // viernes, 20 julio, 2012  

    Lei con mucha atención esta cronica ya pasada, pero que me recuerda la crueldad que puede hacer, el animal de dos patas, como bien dices.
    Yo no coincibo que siga existiendo este vergonzoso entretenimiento, que algunos tarad@s se atreven a llamar cultura.
    Saludos.

  6. motin // miércoles, 25 julio, 2012  

    pasar por esta iglesia casi todos los días y no saber la historia que detrás de esta se esconde es un pecado. Me parece muy interesante la historia, muchas gracias por la información, seguir así

  7. Ramón J. // jueves, 26 julio, 2012  

    Pravda, la verdad es que sí, yo colaboro activamente en algunas acciones para erradicar el maltrato como el que cuentas con las pobres gallinas.
    Es probable que para algunos sectores lo de "nacional" molesta, pero ya sea con los toros, con la paella o con el porrón, los desvaríos de algunos son en ocasiones dignos de enmarcarlos :P
    Saludos

    Ohma, yo tampoco comparto el gusto por los toros, el animal me gusta pero verle morir en una plaza me deja mal cuerpo, puedo entender la posición de los que apoyan la tauromaquia en muchos de sus aspectos pero no el resultado final.

    Saludos

    Motín, muchas gracias por el comentario, creo que no se refiere a este post sino al anterior ;)
    Saludos

  8. Unknown // martes, 29 enero, 2013  

    Pravda tu comentario es la misma estupida premisa que usan todos los defensires de esta asquerosidad llamada arte que es la tauromaquia
    O sea como hay otros animales que sufren entonces porque preocuparse de los toros. Eso es como decir : como de todas formas hay robos para que vamos a preocuparnos de los asesinatos.
    La respuesta es muy simple: uno se preocupa de ambos y primero lo que haga mas sentido o sea , acabar esta miasma de espectaculo que no es necesario para nadie