San Pantaleón y su reliquia

Por Matritensis | miércoles, julio 18, 2007 | | 6 comentarios »

En Madrid se encuentran infinidad de reliquias, muchas de ellas provienen del tráfico de reliquias que tan común era en la Edad Media o de "coleccionistas" como el rey Felipe II que acumuló casi un millar de reliquias de la cristiandad y que se conservan en el monasterio de El Escorial.

Una de las reliquias más curiosas se encuentra en el Real Monasterio de la Encarnación, allí, entre cientos de reliquias, podemos encontrar una ampolla que contiene sangre de San Pantaleón.
San Pantaleón fue un médico nacido en Nicomedia en el siglo III. De su vida se cuentan milagros como la resurrección de un niño. Fue denunciado por ser cristiano, detenido y decapitado públicamente el 27 de julio del año 405.

La sangre que se conserva en el Monasterio de la Encarnación es, supuestamente, la que los cristianos recogieron del santo cuando fue decapitado.
Desde entonces, todos los años, coincidiendo con la fecha de su martirio la sangre pasa del estado sólido, en el que se encuentra todo el año, al estado líquido.

Cuenta la tradición que si la sangre del santo se licua podemos estar tranquilos, ya que sólo en dos ocasiones, la sangre del santo no se licuó, la primera al estallar la primera Guerra Mundial y la segunda al inicio de la Guerra Civil española.

El próximo 27 de julio se repetirá el "milagro" la sangre, espero que licuada, se mostrará al público y se celebrará una misa.

Recomiendo especialmente la visita al Real Monasterio de la Encarnación, no sólo por sus curiosas reliquias, más de 700 y todas ellas reunidas en una sala impresionante, además, por la belleza del edificio y su magnífica colección de arte.


Real Monasterio de la Encarnación
Plaza de la Encarnación, 1 (MAPA)
MADRID

6 comentarios

  1. Abuelo Andres // miércoles, 18 julio, 2007  

    Espero como cristiano que soy que el 27 de julio se repita el "MILAGRO" la sangre del santo se licue para el bien de la humanidad-

  2. Hefestión // miércoles, 18 julio, 2007  

    Callejear por el barrio de los Austrias a primeras horas de la ma�ana de un d�a de verano, con esa luz cenital que juguetea con las sombras de sus callejuelas, acompa�ado del silencio de una ciudad tan bulliciosa y trepidante como es Madrid es un verdadero placer. Visitar las m�ltiples iglesias entre ellas la de la Encarnaci�n se convierte en un deleite para el esp�ritu, parecido al que uno siente en la paz de un claustro luminoso y cantar�n en la vieja estepa castellana.

    San Pantale�n llevado al martirio por ser cristiano, no hemos cambiado tanto a lo largo de los siglos!. �Que la sangre sea nuevamente licuada y que �l nos ayude!

  3. Matritensis // miércoles, 18 julio, 2007  

    Abuelo Andres, ¡eso espero! y si no es así tendremos que hacer las maletas o ponernos un casco

    Hefestión, me alegro de verte otra vez por aquí, se te echaba de menos ;)

  4. raul rodriguez // miércoles, 18 julio, 2007  

    No había oido jamás esta historia, por favor comunicanos a través de esta ventana a Madrid, lo que suceda, habeis conseguido acojonarme.
    Un abrazo.

  5. Matritensis // jueves, 19 julio, 2007  

    Raúl, gracias, la verdad es que es una pena que estas cosas se conozcan tan poco, tienen su encanto, su misterio, pese a que personalmente no creo en milagros.
    Un abrazo

  6. Hefestión // jueves, 19 julio, 2007  

    Siempre que le echan a uno de menos, es motivo de agradecimiento.
    Lo cierto es que te leo casi todos los días, ya sabes que Madrid me encanta, así como tus fotos y montajes; también sigo tus comentarios en la bitácora de Aquiles.
    Así que no creas que te vas a librar de mí, bueno es broma!
    Pásalo genial! Y gracias por echarme en falta.