Castizamente a los madrileños nos llaman gatos, el motivo de este apelativo hay que buscarlo en el año 1085, año en que, por enésima, vez las huestes cristianas intentaban apoderarse de Madrid (Mayrīt) que era musulmán. Madrid era un punto clave para la reconquista de Toledo y por eso el empeño de los reyes cristianos en apoderarse de Madrid.

Después de muchos intentos, las murallas de Madrid se hacían inexpugnables. En 1085 los guerreros del rey Alfonso VI de Castilla tenían sitiado Madrid pero no había forma de franquear las murallas. Uno de aquellos guerreros, un joven que casi era un niño, por su propia cuenta se puso a trepar por las murallas ante el asombro de todos. Al ver cómo subía con la agilidad propia de un felino, los cristianos empezaron a exclamar, ¡parece un gato!
El joven alcanzó su objetivo y arrancó el estandarte de la media luna y colocó el estandarte cristiano, dando paso a sus compañeros a la toma final de Mayrīt.
El joven y sus descendientes tomaron el nombre de Gato y en honor a aquella hazaña a los madrileños se les llama gatos.

La imagen corresponde al cuadro de Goya, Riña de Gatos, que podemos ver en el Museo del Prado.
La imagen de dos gatos riñendo nada tiene que ver con el follón montado entre Gallardón y Aguirre

10 comentarios

  1. Fotopaco // 16 de enero de 2008, 9:43  

    Hola, Matritensis, yo conozco otra versión:
    Como bien dices, Madrid estaba amurallado, y por las noches cerraban las puertas de la ciudad. Los viajeros que llegaban después de la hora de cierre acampaban en las mismas, y así podían ver como los habitantes a los que se les había pasado la hora trepaban por las murallas. De ahí el nombre de gatos. Es un resumen.
    Saludos

  2. Matritensis // 16 de enero de 2008, 9:53  

    Sí, conozco esa versión pero creo que la más fiable es la que cuento en esta entrada.
    La que cuentas creo que hace referencia, no a las murallas que había en Madrid, posteriormente, con el Madrid ya cristiano hubo una costumbre de construir unos muros, que no murallas, en ciertas zonas que controlaban el paso de la gente y mucho más el de los comerciantes que venían a vender sus productos a Madrid, el control no era otro que el económico, les cobraban unas tasas por entrar.

    Saludos

  3. Peter // 16 de enero de 2008, 12:20  

    Whichever version is the right one... anyhow interesting reading!

  4. Hefestión // 16 de enero de 2008, 12:29  

    Bonita leyenda la del intrépido y valiente cristiano.
    Me encantan los gatos, fieles y cariñosos, animal sagrado que en mi amada cultura egipcia forma parte de su panteón mistérico.
    Los egipcios los inoculaban gotas de sangre para protegerlos de enfermedades, eran embalsamados y su muerte era sentida con luto familiar rasurándose la cejas.
    El sol-Ra y la luna acompañaba a su significado, Bastet la diosa gato del AMOR Y LA FERTILIDAD.
    Los ratones eran un peligro para el trigo del Valle del Nilo y los gatos la única garantía de que los graneros no fueran saqueados.
    Bueno, que aunque estamos en el año de la rata china, yo siempre estoy en el del gato egipcio, por dios como decís a veces!
    Un poco pedantillo me ha quedaUUUUU el comentario, pero es que por una parte el GATO bien se lo merece y por otra me resisto a comentar diciendo solo que el gato es mi animal preferido sin glosarlo como se merece.
    Además así se entiende mejor mi gran admiración por Madrid y sus moradores sean gatos antropomorfos o felinos.
    Saluditos ronroneantes.

  5. Anónimo // 16 de enero de 2008, 19:34  

    Alberto Q.

    www.lacoctelera.com/traslaspuertas

    Me gusta la historia. Ya la había oído hace tiempo y me la creo. Por cierto, también me gusta el animal felino.

  6. Matritensis // 17 de enero de 2008, 8:55  

    Peter it´s a legend, maybe true or not who knows! but is beautiful

    Anónimo, hombre, son leyendas y eso hace que la realidad se mezcla con la fantasía y es imposible saber qué fue realmente lo que ocurrió, pero bueno, algo tiene el agua cuando la bendicen ¿no?

    Hefestión, bueno, ¡vaya lección de historia!
    Yo no soy muy amigo de los gatos, creo que eso que dicen que la gente se divide por los de perros y por los de gatos es cierto, en mi caso me gustan los perros y cuanto más grandes mejor, es posible que sea así porque siempre he tenido perros y nunca gatos.
    También puede ser producto de un percance que tuve con un gato cuando era pequeño, un gato inmenso y mimadísimo que harto de mí se me puso tibio a zarpazos, ¡ menudo cabr.. el gatito ese!

    Saluditos y guaus

  7. sinblancaporelmundo // 26 de febrero de 2008, 10:43  

    Bueno, por fin sé de dónde viene el pseudónimo. Lo malo es que ahora tengo dos historias, ¿con cuál me quedo?

    Es curioso que una leyenda, o a lo mejor historia, tan bonita no se propague para que sea conocida por todo el mundo. A lo mejor pasa así porque tiene que ver con la reconquista y ya se sabe que a los progres la historia de España les repele.

  8. Matritensis // 26 de febrero de 2008, 11:49  

    Sinblanca, pues eso es lo que hay, cualquier cosa que sea motivo de orgullo patrio es inmediatamente ocultado o menospreciado en pro del buenismo y del talante.
    Suerte que la Historia es la que hay y no se puede cambiar, ni para bien ni para mal.
    Saludos

  9. Anónimo // 29 de febrero de 2008, 4:05  

    Madrí o Madiz, no Madrid ejke si no lo decia reviento xDD

  10. Anónimo // 24 de junio de 2009, 15:27  

    Os acordais del levantamiento del dos de mayo?
    Los madrileños al no poder defenderse de otra manera se encaramaban a los tejados y arrojaban aceite hirviendo.
    Esa es otra de las versiones.