Mira la foto superior, seguro que te suena, también es posible que creas que ese monumento no lo has visto en tu vida pero, si vives en Madrid, seguro que lo has visto porque has pasado por su lado infinidad de veces. Se trata de la Fuente Egipcia del Retiro.
Se encuentra justo al lado del Estanque Grande, en la orilla opuesta al embarcadero. Es una fuente monumental por la que ya no corre agua y es de un tamaño descomunal. En la foto sólo aparece la parte frontal, por detrás, la fuente continúa unos metros más con forma semicircular.

La fuente se cree que estaba dedicada a Osiris. Es obra del arquitecto Isidro González Velázquez y se empezó a construir en 1819. Por alguna extraña razón, su construcción duró bastante tiempo, hasta que en 1850 fue inaugurada.
La parte frontal, que es la parte llamativa del monumento, está realizada en ladrillo y granito. En la parte superior hay dos esfinges de piedra a ambos lados del frontispicio y en el centro, hay una columna que en su día debió servir de pedestal para una escultura del dios Osiris, de la que se desconoce su paradero.
Las esfinges no son las originales, son unas nuevas colocadas allí después de una restauración realizada en 1995. Las anteriores estaban hechas de escayola y se encontraban en un estado lamentable.

Justo en el centro de la fuente, hay un nicho y en su interior se encuentra "la tripona" un gran vaso canopo similar a los que utilizaban los antiguos egipcios para guardar las vísceras de las personas momificadas. Está tallado en granito y a sus pies se encuentra una pileta y un sencillo caño dorado por el que no corre el agua desde hace mucho tiempo.

Hay una leyenda que habla de un tesoro oculto en esta zona del parque. Un tesoro compuesto por numerosos doblones de oro que fue ocultado en uno de los lugares más desapercibidos del parque. Quien sabe, de ser cierta la leyenda, este es el lugar que más probabilidades tiene de esconder el tesoro.