Un día como hoy de 1492, Cristóbal Colón, sin saberlo, cambiaba el mundo y, con su viaje al Nuevo Mundo, se empezarían a escribir las primeras páginas de la historia del Imperio Español.

Los tiempos del imperio quedan muy lejos pero, muy cerca del casco viejo de Madrid, se encuentra un monumento en su honor, en una plaza que lleva su nombre.
Como no podía ser de otra manera, la construcción de este monumento estuvo marcada por la polémica y, como otras muchas estatuas madrileñas, tampoco se libró de los cambios de ubicación.

El monumento fue construido entre 1881 y 1885 pero no fue inaugurado hasta el 12 de octubre de 1892, debido, entre otras cosas, a la muerte del rey Alfonso XII.
La columna y el pedestal son obra de Arturo Mélida, es de estilo neogótico y está realizado en roca caliza. La estatua de Colón que corona el monumento no es la que se proyectó en su origen, ésta es obra de Jerónimo Suñol, fue labrada en Roma, mide tres metros y está realizada en mármol de Carrara.

Curiosamente, existe una estatua casi idéntica, realizada por el mismo escultor en la ciudad de Nueva York.