Si hay un animal que podamos considerar como el símbolo de España es el toro, obviamente, la tauromaquia es precisamente lo que más ha contribuido a crear y a mitificar la imagen del toro como símbolo nacional, para bien y para mal.

Tampoco hay que olvidar que los toros han sido un animal mítico y, en ocasiones, sagrado desde la antigüedad. Tenemos por toda España representaciones de estos animales, desde la prehistoria hasta hoy.

La representación taurina más moderna de este animal es el Toro de Osborne, todos los hemos visto su imponente silueta por las carreteras de España. Se trata de una valla publicitaria del Grupo Osborne para anunciar su brandy de Jerez.

El logo comercial nació en 1956 y dos años más tarde comenzaron a colocarse en las inmediaciones de las carreteras españolas.

A finales del siglo XX los toros de Osborne fueron desapareciendo, muchos de ellos víctimas de las inclemencias y del paso del tiempo y otros fueron tristemente derribados en actos vandálicos por parte de grupos extremistas independentistas, que veían en esta silueta un símbolo español al que atacar.

Pese a todo, las vallas publicitarias con el toro aguantaron, incluso algunas aparecieron en el cine, como en la película de Bigas Luna, Jamón Jamón (1992) en la que unos jovencísimos Javier Bardem y Penélope Cruz protagonizaban tórridas escenas bajo las patas de uno de estos grandes toros.

En septiembre de 1994, el Reglamento General de Carreteras ordenó la retirada de todas las vallas publicitarias de Osborne porque se decía que podían distraer a los conductores. Tal medida provocó un curioso enfado en la mayoría de los españoles que se negaban a retirarlos, incluso algunas comunidades autónomas se negaron a retirarlos y diversas asociaciones culturales pidieron que se declarasen a estos toros “bien cultural”. Este fue uno de esos extraños arrebatos patrióticos que tuvimos los españoles, tan raro como el que hemos tenido recientemente con nuestros pepinos acusados sin motivo de estar contaminados por una bacteria. En España, el patriotismo, como en otras muchas cosas, es diferente y raro.

De los muchos toros que había por toda España hoy no llegan a la centena y la silueta del toro casi ha dejado de asociarse al brandy, ya es un símbolo nacional, sólo hay que darse una vuelta por las tiendas de recuerdos para ver el toro en todo tipo de objetos, desde camisetas a cuadros. Quizás por ello el Grupo Osborne ha decidido recuperar su toro y venderlo ellos mismos, algo totalmente lógico, así que han creado una franquicia llamada Toro by Osborne.

En Madrid han abierto su primera tienda, está en la calle Preciados y será la primera de unas treinta más que abrirán por toda España. En ella se puede encontrar todo tipo de productos con el famoso y querido toro.

Parece que el toro seguirá entre nosotros por los siglos de los siglos, por algo Zeus decidió transformarse en toro para raptar a Europa.