El Día de Recuerdo del Holocausto (Yom Hashoá) fue establecido por el Parlamento de Israel en 1951 tomando como referencia el Levantamiento del gueto de Varsovia en 1943. Desde entonces, se conmemora en diferentes puntos del mundo en el día determinado, según el calendario judío.

Desde 2005 se realiza oficialmente este acto de recuerdo a las víctimas del Holocausto en Madrid. Este año, como en años anteriores, el lugar elegido ha sido el monumento a las víctimas del Holocausto situado en el Parque Juan Carlos I.


Colocación de la corona de laurel del Ayto. de Madrid con la alcaldesa Ana Botella y el embajador de Israel Alón Bar

Coro de la Comunidad Judía de Madrid 

El acto se ha celebrado el domingo por la mañana, allí se han reunido numerosos miembros de la comunidad judía de Madrid y personalidades como el embajador de Israel, el embajador de Estados Unidos y el embajador de Canadá, así como la alcaldesa de Madrid Dña. Ana Botella.


A las doce en punto de la mañana ha comenzado el acto de recuerdo, primero con la colocación de una corona de laurel ofrecida por el Ayuntamiento de Madrid, después, representantes de la comunidad judía han leído un discurso en el que destacaría su solemnidad, así como el mensaje claro y rotundo de que este acto no es un día para llorar, es un día para poner voz y poner cara a cada uno de los más de seis millones de judíos asesinados. Es un acto de justicia pero también de libertad en el que todos, judíos o no, estamos obligados a recordar para que nunca más tengamos que ser víctimas o testigos de lo peor de la especie humana.


Uno de los momentos más emotivos ha sido cuando la Sra. Rhoda Abecasis, superviviente del Holocausto, ha relatado sus vivencias durante el infierno nazi. De cómo fueron sus primeros años de vida en los guetos, las deportaciones y de cómo perdió a gran parte de su familia en Treblinka, el campo de exterminio que sólo nombrarlo pone los pelos de punta.


Finalmente la alcaldesa de Madrid ha cerrado el acto con un discurso en el que ha anunciado, entre otras cosas, que una de las calles de Madrid tomará el nombre de Ángel Sanz Briz, el diplomático español que durante la II Guerra Mundial salvó la vida de más de 5.000 judíos. Este hombre, conocido como el "Ángel de Budapest" se podría decir que es la versión española de Schindler, eso sí, más desconocido, pese a que salvó muchos más judíos que el propio Schindler.

Sirva este post para recordar a todos los asesinados por la barbarie nazi.