Nos acercamos a la víspera de Difuntos, un día en el que se recuerda a los que ya no están con nosotros. Hasta hace pocos años, el día de difuntos no era tan festivo como lo es ahora, ni se ponían terroríficas calabazas en nuestras casas, ni se hacían fiestas de disfraces, ni llamaban a tu puerta una legión de niños disfrazados de monstruos pidiendo dinero o caramelos. La globalización y la multiculturalidad han hecho que en Madrid, en este día, puedas asistir a la clásica representación del Tenorio, acudir a una fiesta de calaveras mexicana o vivirla al estilo norteamericano.
Lo que no ha cambiado es el extraño gusto por lo terrorífico, por el miedo, lo sobrenatural. Por este motivo, durante estos días irán apareciendo en este blog algunos post relacionados con el Madrid fantasmagórico y tenebroso.
El cementerio de San Sebastián
En Madrid hay bastantes barrios, plazas e incluso edificios públicos que, pese a que nada nos haga sospechar, en el pasado fueron camposantos. Uno de ellos se encuentra en la zona de Huertas, junto a la Iglesia de San Sebastián.
Antiguamente la mayoría de las iglesias tenían un pequeño cementerio en los que periódicamente se realizaban "mondas" con el fin de extraer los restos de los difuntos más antiguos para enterrar a los nuevos. Esta práctica insalubre se suprimió en el siglo XIX.
Uno de estos cementerios pertenecía a la Iglesia de San Sebastián, justo donde hoy se encuentra un vivero de plantas rodeado por una valla de hierro. Donde hoy hay un gran olivo y decenas de tiestos con plantas, antaño reposaban los restos de cientos de madrileños. En este mismo cementerio y según cuenta la leyenda, ocurrió un hecho terrible protagonizado por el militar y escritor José Cadalso.
Lo que no ha cambiado es el extraño gusto por lo terrorífico, por el miedo, lo sobrenatural. Por este motivo, durante estos días irán apareciendo en este blog algunos post relacionados con el Madrid fantasmagórico y tenebroso.
El cementerio de San Sebastián
En Madrid hay bastantes barrios, plazas e incluso edificios públicos que, pese a que nada nos haga sospechar, en el pasado fueron camposantos. Uno de ellos se encuentra en la zona de Huertas, junto a la Iglesia de San Sebastián.
Antiguamente la mayoría de las iglesias tenían un pequeño cementerio en los que periódicamente se realizaban "mondas" con el fin de extraer los restos de los difuntos más antiguos para enterrar a los nuevos. Esta práctica insalubre se suprimió en el siglo XIX.
Uno de estos cementerios pertenecía a la Iglesia de San Sebastián, justo donde hoy se encuentra un vivero de plantas rodeado por una valla de hierro. Donde hoy hay un gran olivo y decenas de tiestos con plantas, antaño reposaban los restos de cientos de madrileños. En este mismo cementerio y según cuenta la leyenda, ocurrió un hecho terrible protagonizado por el militar y escritor José Cadalso.
Cadalso tuvo una vida muy agitada, después de un breve destierro, regresó a Madrid a finales del XVIII y conoció a una de las actrices más bellas y populares de la época, María Ignacia Ibáñez. Fue un amor repentino e impetuoso que se vio truncado por culpa de una epidemia de tifus. María Ignacia, que contaba con 25 años, enfermó y falleció a los pocos días, un 22 de abril de 1771.La joven actriz fue enterrada en el cementerio de San Sebastián, lugar al que José Cadalso acudía todos los días para llorarla. Tal era su pena que llegó a perder el juicio. Una noche, sumido por la pena y la desesperación, José Cadalso acudió al cementerio y con sus propias manos intentó desenterrar a su amada pero, fue sorprendido por la autoridad y no logró desenterrar a la joven.
Afortunadamente, un amigo de José Cadalso, temeroso por su salud mental, hizo todo lo posible para que fuese desterrado de Madrid y así evitar que Cadalso se volviese loco. Poco tiempo después, escribió una de las obras más conocidas inspirada en este hecho titulada Noches Lúgubres.
Foto: Googlemaps






Vas a conseguir darme miedo con estas entradas...¡que yo soy muy cagueta!..Besos (ah gracias por preguntar un 8 OLE OLE Y OLE)
Bueno. Tendré que buscar el libro....
Me encanta conocer estas historias de mi Madrid...
Gracias
Carpe Diem
Ah! yo tengo un imán con estos temas. Si bien me causan algo de miedo, no puedo dejar de leer historias así.
¡Pobre hombre enamorado tratando de desenterrar a su amada! debe haber estado envuelto en tal locura, que no estaba consciente de lo que hacía.
Espero ansiosa otras historias de fanatasmas y cosas así...
PD: yo tengo mi lado tenebroso también, evidentemente! jaj
¡Andá! Creo que algo he leído en el colegio...tengo que buscar si tengo todavía el libro en casa de mis padres.
Me he quedado flipado con lo de las "mondas", uff, ¡que miedo!
Sabes que te sigo desde hace más de un año, que no fallo, pero estoy todo expectante con estas historias.
¡Un abrazote!
MIGUEL
Uuuuuuuuuuuuuy, que miedo, Matritensis!
¿Soy el único al que, más que miedo, le da mucho ASCO?
jajajaja
¡Pobre José Cadalso! muy bien contada la historia Matritensis :-)
aunque las historias de terror no son mis preferidas...
besos!
Conocía la historia de Cadalso y su noche lúgubre y tengo una duda: ¿no es en este antiguo cementerio donde se cree estuvo enterrado Lope de Vega? Actualmente hay una tumba en el interior de la iglesia de San Sebastián que lleva su nombre, pero según tengo entendido está vacía puesto que sus restos se perdieron en el proceso de exhumación del cementerio... ¿sabes algo de esto?
Felicidades por tu blog. Lo sigo desde hace tiempo y es estupendo.
Alicia, sí, junto a otros muchos conocidos pero creo que sus restos se perdieron en una de las mondas.
Muchas gracias me alegro de verte por aquí.
Gracias Mercedes, la próxima va con truco o trato :P
Sarg, ¿asco? no, ¿por qué? :P
Mcarmen, no creo que seas muy miedosa, todo lo contrario jeje
Miguel ¿miedo las mondas? en todo caso repelús, no todo el mundo se descompone igual
Marcela, a ver si un día te cuento...
Cosecha, pues ahí va una más
TitoCarlos, lo he visto por internet con descarga libre
Winnie, felicidades! bueno, ya te he felicitado esta mañana pero otra vez por si acaso
Besos
"no todo el mundo se descompone igual"
Jeje; ¿sabes cuando un grupo de brujas se sienta a tomar un café y a despellejar gente y siempre suelen decir de alguna que "fíjate Fulana, qué mal ha envejecido..."? Me las he imaginado, muertas ya, sentadas mirando una monda de ésas y comentando "fíjate Fulana, qué mal se ha descompuesto..."
Antón por Dios! qué imaginación más macabra! jejee
Que interesante!
gracias!
Como siempre matritensis una historia muy interesante...
Por cierto Anton muy bueno tu comentario , segun te leia lo iba visionando jaaaaaaaaaaaaaa
Besos
Pilar
Interesantes anécdotas las que cuentas. Cada vez hay mas fantasmas, dentro y fuera de los edificios...Casi mas fuera...
Planeta, Pilar gracias!
Jflar, sí, además los´fantasmas más abundantes van sin sábana ni cadenas ¡anda que no hay! :P