Parece que por fin el frío vuelve a Madrid, ha tardado pero ya está aquí. Lo que sí que se adelanta, cada año más, es la Navidad, no la fecha que todavía sigue siendo el 25 de diciembre, pero sí los adornos y los preparativos navideños.
Esta mañana me he dado una vuelta y me he encontrado con las típicas imágenes, que son un preludio de la Navidad pero con algunos cambios.

El puesto de lotería de Dña. Manolita, con la típica cola. Desde hace unas semanas está así de concurrido. Decenas de personas que esperan pacientemente a que les vendan el número agraciado de la lotería del 22 de diciembre.

¿Alguien sabe a qué corresponde esta foto? Efectivamente, un año más vuelve Cortylandia, para tormento de muchos y goce de otros.
Gracias a los post que he dedicado a esta atracción navideña, he descubierto que Cortylandia genera pasiones entre los madrileños, somos muchos los que lo odiamos y hay otros tantos que lo adoran. Pues nada, aquí está otro año más.

Otra cosa típicamente navideña son los puestos de castañas. Esta otra foto corresponde a uno de los nuevos puestos de castañeros. Lejos quedan los tiempos en los que una señora mayor, con toquilla y pañuelo en la cabeza tostaba las castañas en una especie de brasero. Hoy, imagino que por obra y gracia de Gallardón, el alcalde más cool y molón de nuestro sistema solar y posiblemente del resto de la galaxia, los castañeros disfrutan de sus nuevos puestos de diseño.
Ignoro si los nuevos puestos de castañas tienen wi-fi o están ambientados con música chill out, no he tenido tiempo para comprobarlo.

Pues sí, lo queramos o no, la Navidad ya está aquí, así que paciencia y a disfrutar de lo que se pueda o de lo que nos dejen.