Hasta hace pocos años, en Madrid, como en toda España, eran muy comunes las tiendas de ultramarinos, producto heredado del Imperio Español. Eran una especie de supermercados pero mucho más limitados en la variedad de sus productos si lo comparamos con los supermercados actuales.
Lo que se podía comprar en este tipo de tiendas especializadas, eran conservas de larga duración, especialmente pescados en escabeche, en aceite o ahumados, también especias y otros productos exóticos, muchos de ellos traídos de América.

En los años sesenta del siglo pasado, los supermercados fueron ganando clientes y las tradicionales tiendas de ultramarinos los perdían casi en la misma proporción.
Actualmente, las tiendas de ultramarinos han desaparecido totalmente, algunas, muy pocas, han continuado el negocio, especializándose en productos de máxima calidad.

Por raro que parezca, en algunos barrios de Madrid, podemos encontrarnos con una de esas viejas tiendas de ultramarinos, de las que todavía mantienen el diseño original de la tienda, venden los mismos productos, a mejor precio que antaño y más variados por exigencias de la clientela y la competencia que, incluso, todavía conservan el olor característico al entrar en ellas, un olor indescriptible a escabeche, arenques ahumados, aceite, café, especias y otros olores exóticos.