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Chueca es sinónimo de tolerancia, libertad, casticismo y fiesta, mucha fiesta, más en estos días que comienzan las fiestas del Orgullo Gay, que se inician hoy y terminan el próximo domingo.

Posiblemente, Chueca es uno de los barrios más famosos del mundo gay, como lo es el Castro de San Francisco pero, el nombre de Chueca viene de un personaje que nada tiene que ver con el movimiento gay, es el nombre de uno de los compositores de zarzuela más importantes.

Pío Estanislao Federico Chueca y Robres, que es así como se llamaba este señor, nació en la mismísima Plaza de la Villa, el 5 de mayo de 1846 y murió el 20 de junio de 1908.
Fue autor de zarzuelas tan conocidas como La Gran Vía o Agua, azucarillos y aguardiente, que todos hemos escuchado alguna vez y que pertenecen al patrimonio musical de los españoles, no sólo de los madrileños.

La ciudad de Madrid, en 1943 puso al epicentro de la comunidad gay madrileña, el nombre de Chueca en honor al compositor madrileño. Nada hacía presagiar lo que sería en el futuro esta plaza. En aquellos años, la homosexualidad estaba penada con la cárcel.
En los años setenta, la plaza de Chueca y alrededores, eran una de las zonas más degradadas de la ciudad, el tráfico de drogas, la prostitución y la delincuencia se fueron adueñando de este lugar. Ya en los 80 las cosas empezaron a cambiar, se abrieron los primeros locales de ambiente gay que, poco a poco, fueron en aumento. Hoy Chueca y la inmensa mayoría de los establecimientos de la zona están orientados a todo tipo de público pero, sobre todo gay, sin llegar a ser un gueto, lo que ahora todos llamamos vulgarmente el “barrio de Chueca” es un lugar abierto a todo el mundo, sin prejuicios, que en estos días se adorna con miles de banderas del arcoíris y se llena de fiesta y diversión.

No sé qué diría Don Federico Chueca al saber que su nombre está unido por siempre a su amada ciudad y, sobre todo, al movimiento gay. Posiblemente se moriría del susto pero, ¡quién sabe! igual se inspiraba y componía una zarzuela, ¡la primera zarzuela gay!

Los restos de Federico Chueca descansan en el Cementerio de San Justo, en una bonita pero deteriorada tumba que bien merece ser restaurada.

Tampoco estaría de más que las organizaciones LGTB se acordasen de él estos días, no sólo por ser un madrileño genial, también por dar nombre al barrio más rosa de Madrid. La “marca” Chueca, tan comercializada en tantas ocasiones, podría tener un detallito en su honor.

Feliz Orgullo