Este fin de semana festivo está lleno de actos en Madrid, lástima que el tiempo no acompañará pero, con un buen chubasquero se puede hacer de todo, sólo hay que echarle ganas.
Este sábado, por segundo año consecutivo, Madrid se pondrá de color naranja para celebrar el Koninginnedag, que en castellano significa “Día de la Reina”. Este acto es muy popular en Holanda, es su fiesta nacional, día del cumpleaños de la reina Juliana.
El evento está organizado por la Oficina de Turismo y la Embajada de los Países Bajos y se enmarca dentro de la Semana Naranja, que es una campaña para la promoción económica, cultural y lúdica de nuestros vecinos holandeses.
¿Qué hacer el Día de la Reina?
Pues para empezar algo muy holandés, montar en bici. A las 10 de la mañana desde la boca de metro de Ciudad Universitaria, todo el que quiera podrá participar en una ruta en bici que terminará en el centro, en la Plaza del Carmen, donde se podrá reponer fuerzas degustando productos típicos holandeses.
No sé como estará este año pero, el año pasado estuve en la fiesta que se celebró en la Plaza del Rey y fue divertida, muy familiar y muy agradable.
Además de comer y beber, también se puede comprar o vender, ya que habrá un mercadillo de objetos de segunda mano. Como en el año pasado, habrá juegos tradicionales para los niños y, como novedad, habrá música en directo a cargo del Dj holandés Crazy Flow.
También es una buena ocasión para conocer a la comunidad holandesa madrileña, que son muchos, muy guapos/as y “apañaos”.
La música pop española no se puede entender sin la infinidad de grupos gallegos que han puesto su granito de arena en nuestra particular banda sonora de nuestras vidas. No hace mucho tiempo, descubrí a un nuevo grupo gallego, que estoy convencido de que dentro de muy poco serán uno de los grandes grupos españoles.
Eladio y los Seres Queridos es el nombre de este grupo, son de Vigo y acaban de sacar su segundo disco. Su música se podría calificar como pop, indie, folk o todo ello a la vez, además de maduro, pese a que este último calificativo a ellos no les suene muy bien. En breve, estarán en Madrid para dar unos conciertos. Sin querer aparentar lo que no soy, me he permitido la libertad de hacer una pequeña entrevista a Eladio, uno de sus componentes, y publicarla en Es Madrid no Madriz. Estoy convencido de que llegarán muy lejos y seguro de que a muchos de vosotros os gustará su música.
¿Por qué Eladio y los seres queridos?
Siempre me gustó lo de “seres queridos”. Al principio era Elodio, para contrastar con “queridos”, era un proyecto sin pretensiones podía tener cualquier nombre resultón. Ahora he recuperado mi nombre, me lo recomendó una meiga…
¿De dónde surge?
Empezamos siendo solo dos, un pianista y yo con una guitarra. Éramos una mini banda para cubrir la programación de verano de un pub aquí, en Vigo. Todos los miércoles tocábamos mis canciones y alguna versión con algún músico de la ciudad como invitado. Poco a poco fue creciendo, entrando y saliendo gente. A finales de verano empezaron los planes para grabar.
¿Qué grupos musicales han sido y son una influencia para Eladio y los Seres Queridos?
Toda la música tradicional y las canciones populares de la música occidental. Desde una canción de taberna hasta, no sé… Abba o Lady Gaga. Nos gusta lo espontáneo, nada de escapismo o música para virtuosos. Pura melomanía, yo le llamo “tralarí tralará”.
Vuestro grupo no es precisamente un grupo comercial, todas las canciones que he escuchado se me hacen muy visuales, como una especie road movie sonora, ¿hacia dónde se dirige ese viaje musical?
La música y la intuición es quien lleva el volante. No lo sé ni necesito saberlo. Nos dejamos llevar.
Vuestra música parece destinada a un público joven pero maduro, ¿la música la hacéis pensando en un determinado público?
Para bien o para mal alguien dijo en las primeras críticas de nuestro primer disco que hacíamos un pop maduro. A partir de ahí me parece que hubo mucho corta y pega (jaja). No tenemos ni idea de a qué se refieren, nos estarán llamando viejunos, ¡pero si somos unos chavales!
Hace años Galicia era una cantera de donde surgieron infinidad de grupos estupendos, hoy parece que que todo aquel talento ha desaparecido, salvo excepciones ¿por qué, qué ha pasado?
Un día leí que después de aprobarse la Ley del Divorcio, los periodistas cuarentones con poder en los periódicos se divorciaron, volvieron a salir de noche, escribieron sobre lo que veían y crearon “la movida”. En un años volvieron a enamorarse y a quedarse en casa (jaja) y pasaron de los músicos, sus amigos con el mismo horario.
Es una teoría interesante porque estoy convencido de que ahora mismo, y gracias a la gente de los 80, hay en Vigo aún más grupos, más conciertos, más salas y más talento que en aquellos años.
No hay duda de que Internet es el mejor medio para promocionarse y para ser conocido a nivel mundial, también es el medio que ha hecho tambalearse y, en algunos casos, derrumbarse a las discográficas. ¿Cómo ves Internet, como una oportunidad o como una amenaza a vuestra carrera musical?
Internet facilitó mucho el trabajo y nos permite mayor control sobre nuestras cosas. Para nuestra música ha sido la salvación, no nos afecta quizá porque hasta ahora nos lo hemos currado solitos todo. Lo que me parece ridículo es como están enfrentando a la gente con los de ”el mundo de la cultura”. Cualquiera diría que la conexión mas lenta y cara de Europa se la pagamos a Ramoncín o a Alex de la Iglesia.
Detrás del rollo pirata-libertario de Internet, hay mucho apoyo al neoliberalismo mas feroz. A río revuelto ganancias de las grandes marcas y operadoras, lo están haciendo muy bien, se llevarán también “el negocio de la cultura”.
En breve se presenta vuestro segundo trabajo, “Están ustedes unidos” sacar un nuevo disco en estos tiempos que corren no es fácil, ¿qué significa para vosotros y qué esperáis lograr con este nuevo disco?
Hemos intentado no quedarnos en el grupo modesto de pub, hemos incorporado músicos talentosos y profesionales sin dejar de ser de corazón, ese grupo de pub austero, resultón y original que hemos sido siempre. Esperamos pasarlo bien y cantarle mucho a la vida y al amor (lo digo muy en serio).
Veo que en Galicia sois bastante conocidos, ¿para cuándo un concierto en Madrid?
Adoramos la cultura y la historia de Madrid, conserva su personalidad y sus grandes vibraciones. Es una ciudad de las más vivas de Europa ahora mismo. Hemos tocado en casi todos los clubs de Madrid, con éste y otros grupos desde hace años, y cada vez nos gusta más. Lo único que es un rollo es salir el fin de semana, lo caras que son las copas y las colas para entrar, pero bueno… te acostumbras jeje.
¡El 6 de mayo en Charada! Os esperamos.
¡Gracias!
Eladio y los Seres Queridos actuarán el próximo 6 de mayo a las 18 horas en Fnac de Callao y, el mismo día, a las 21:30 horas en Charada por el Festimad 2011.
Más información sobre conciertos y discografía en su página web. Como aperitivo, un vídeo titulado La Cruz, publicado en su último disco, Están ustedes unidos.
Muchas gracias a Eladio y los Seres Queridos y en especial a Antón Martí por su colaboración.
Por la celebración del Día del libro, esta tarde, a las 18 horas, en el Círculo de Bellas Artes, se realizará la tradicional lectura del El Quijote. Este año el acto será inaugurado por la recientemente premiada con el Premio Cervantes, la escritora Ana María Matute.
Al hilo del post anterior y como celebración de este día tan especial, recordaré que hay otras estatuas en la Comunidad de Madrid, estas más acordes y más bonitas, como la que hay a la entrada de la casa natal de Miguel de Cervantes en Alcalá de Henares, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que se encuentra a pocos kilómetros de Madrid.
La escultura está realizada en bronce y en ella aparecen dos de los personajes de la obra maestra de las letras españolas, Don Quijote y su compañero de aventuras, el sufrido Sancho Panza.
Las esculturas son de tamaño natural, son obra del escultor madrileño Pedro Requejo Novoa y fueron colocadas allí el 24 de abril de 2005, con motivo de los actos de conmemoración del IV centenario de la edición del Quijote.
Este es uno de los casos en los que la colocación de estatuas de bronce ha sido de lo más acertado, no como en otros casos.
Recientemente ha sido inaugurada la Biblioteca Iván de Vargas, que se encuentra en la calle Dr. Letamendi, justo frente al Pasadizo del Panecillo del que hablo en el post anterior. Esta biblioteca ocupa parte del solar donde antes se encontraba la Casa de Iván de Vargas, que fue demolida, pese a tener máxima protección, por una de esas decisiones catastróficas que muchas veces los políticos comenten con toda impunidad. Cierto es que el edificio estaba en absoluto estado de ruina pero, creo que se podría haber recuperado.
En este post no voy hablar de la biblioteca pero sí de uno de los detalles que “adornan” la entrada. Se trata de una escultura de la que no tengo mucha información, parece ser que se llama “El Lector” está hecha en bronce y es una más de las muchas estatuas de bronce que están diseminadas por toda la ciudad.
Este tipo de estatuas tienen su público, hay quien las adora y hay quien las odia, yo me encuentro casi en el segundo grupo. Personalmente este tipo de escultura urbana de seres anónimos que están como petrificados me dan mal rollo, me recuerdan a esos moldes de yeso pompeyanos que conservan la forma de aquellos pobres desgraciados que murieron en el acto en la erupción del Vesubio en el 79 D.C.
No sabría decir exactamente cuantas esculturas de este tipo hay en Madrid pero, haciendo un repaso mental, me salen una docena de ellas.
Esto no es algo típico de Madrid, estas esculturas están por toda España, ¿qué fin tienen estas estatuas? ¿de dónde viene esta obsesión? ¿no os recuerdan a esos terribles enanos de jardín que venden en los centros de jardinería? ¿os gustan?
A muy pocos pasos de la Plaza de la Villa, junto a la basílica de San Miguel, se encuentra una calleja que casi pasa desapercibida, que tiene un curioso nombre, el Pasadizo del Panecillo.
Este pasadizo es, como su nombre indica, es un estrecho callejón entre la Basílica de San Miguel y el viejo Palacio Arzobispal. El acceso está cerrado al público por una gran verja y así ha estado desde hace bastantes años.
Este lugar, en un principio se llamó Pasadizo de San Justo, nombre tomado de la Basílica de San Miguel que, anteriormente, era la Iglesia de San Justo. Parece ser que el cambio del nombre de esta calleja ocurrió en el siglo XVIII, por una de las acciones del arzobispo Luis Antonio Jaime de Borbón, que decidió entregar diariamente un panecillo a todos los mendigos que pasasen por allí, así fue como pasó a llamarse popularmente con el nombre actual.
En el Madrid del XVIII los mendigos eran legión, decenas de ellos acudían a diario para recibir un panecillo, esto supuso que día sí y día también, los mendigos provocasen todo tipo de altercados y desagradables trifulcas. Para más inri, el lugar se convirtió en uno de los puntos más peligrosos de Madrid al caer el Sol, sus recovecos y la pésima iluminación nocturna era aprovechada por los delincuentes para robar a todo el que pasaba por allí.
Las peleas, la suciedad y los robos llegaron a un límite insostenible, la única forma de acabar con ello era prohibiendo el acceso, así que se dio orden de cerrar el pasadizo y así sigue desde el año 1829, cerrado por una gran cancela de forja.
Actualmente, las cámaras de seguridad y la iluminación hacen de este rincón un lugar seguro y encantador pero, en alguna que otra ocasión, he podido ver algún mendigo recostado en la reja a la espera de recibir alguna moneda de los fieles que asisten a las misas de la basílica. Mendigos ajenos a la historia de este lugar pero con un nexo común con el pasado, la pobreza.
Este Domingo de Resurrección, las cofradías aragonesas han roto el “silencio” con una espectacular tamborrada por las calles del viejo Madrid. Una impresionante forma de anunciar la resurrección de Jesús, que pone punto y final a los festejos de Semana Santa.
En Aragón son muy populares estas tamborradas, prácticamente todas las cofradías salen a la calle tocando tambores, bombos y carracas. En Madrid se lleva haciendo desde hace unos 15 años.
La tamborrada ha comenzado a las doce en punto de la mañana, a esa hora, desde el Convento de las Carboneras, un centenar de cofrades de la Cofradía de Jesús Atado a la Columna, venidos de Villamayor de Gállego (Zaragoza) nos han deleitado con su tamborrada.
Los cofrades han pasado por la calles de Puñonrostro, Sacramento, Plaza de la Villa y Mayor, hasta llegar a la Plaza Mayor.
El valenciano Mariano Benlliure, fue uno de los grandes escultores españoles de todos los tiempos, sus obras se encuentran por todo el mundo pero, es en Madrid y Valencia, donde se pueden encontrar la mayoría de ellas.
Sin ser la más bella, la escultura de Benlliure más fotografiada de ciudad, es la que se encuentra en el corazón del viejo Madrid, en la mismísima Plaza de la Villa, se trata del monumento a Don Álvaro de Bazán.
Este monumento fue inaugurado el 13 de diciembre de 1891, está realizado en bronce y fue fundido en Roma. Mide poco más de dos metros y está sobre un pedestal de mármol que no es el original, anteriormente, estaba sobre un pedestal con una decoración más rica y no tan austera como el actual.
¿Quién fue Álvaro de Bazán?
Fue nada más y nada menos que el primer marqués de Santa Cruz, título concedido por el rey Felipe II por sus méritos militares. Fue Capitán General de las Galeras de España y participó en incontables acciones bélicas, como la defensa de Galicia frente a los franceses, la conquista de La Gomera o la Batalla de Lepanto. Precisamente a esta batalla, una de las más importantes de la historia de Europa, hace referencia el monumento dedicado a Álvaro de Bazán en la Plaza de la Villa. No es para menos, fue uno de los episodios épicos más emocionantes, en ella también participaron personajes ilustres, como Miguel de Cervantes que, allí se dejó un brazo.
Si de personajes ilustres hablamos, también de la literatura, Lope de Vega dedicó unas redondillas en honor a esta batalla, que son las que aparecen escritas en el pedestal del monumento a Álvaro de Bazán.
¿Qué pasaría si un día los animales, hartos de nuestros abusos, llevasen a juicio a toda la humanidad? Precisamente eso es lo que podemos ver en el Teatro Galileo, un juicio a la raza humana.
Juicio a los humanos es el título de la obra que representa la Compañía Teatral Onira. Está dirigida por José Piris y se basa en la novela del antropólogo José Antonio Jáuregui.
La obra nos traslada al interior de un brumoso bosque del que surgen diversas criaturas que juzgan las acciones de los humanos.
De este juicio dependerá la continuidad de la raza humana. Tanto la acusación como la defensa pondrán todo su empeño para llevarse el gato al agua, de sus argumentos y de la contundencia de los mismos, dependerá la decisión final del juez.
La puesta en escena es bastante original, también interactiva, hay que recordar que es un juicio a los humanos y la mayoría de los asistentes son precisamente eso, humanos.
El reparto, se compone de cuatro estupendas actrices que se multiplican como por arte de magia, dando vida a una veintena de personajes casi a la vez.
El mensaje es absolutamente ecologista, una llamada al respeto hacia todas las criaturas que nos rodean, un respeto que sólo puede ser posible si somos conscientes de lo que somos y del mundo al que pertenecemos porque, precisamente de eso, depende nuestra existencia.
Es una obra para todos los públicos pero está básicamente orientada a los más jóvenes.
La valoración “madroñera” de Es Madrid no Madriz es de 6 madroños.
Desde que el nuevo y flamante Ayuntamiento abrió sus puertas al público, miles y miles de personas han recorrido todos sus rincones, obviamente los que nos han dejado ver. Todos los que hemos pasado por allí, nos hemos fijado en todos y cada uno de los detalles, sus escudos, sus vidrieras, sus vistas pero, también hay más detalles que nunca han estado ocultos y de los que estoy seguro de que muy pocos hemos reparado en ellos.
Uno de los detalles que pasan desapercibidos son los bustos de conquistadores, Cortés o Magallanes que están en la propia fachada del edificio. ¿Alguna vez te has fijado en ellos?
También hay bustos de indios americanos y algo tan exótico como efigies egipcias.
Otros detalles, menos llamativos, no tan bellos y más dramáticos, son los que forman parte de nuestra peor historia, las señales de la guerra, que también dejaron su huella en el imponente edificio madrileño.
No siempre los detalles están ocultos, sólo hay que mirar detenidamente.
En el corazón del viejo Madrid, entre la Plaza de la Villa y la calle Segovia, se encuentra la calle del Cordón.
El nombre de la calle y el dibujo del azulejo que da nombre a la calle, que aparece en la foto superior, recuerda a un jeroglífico, es como un enigma que hay que resolver.
¿Por qué se llama calle del Cordón?
En el pasado, esta calle tenía el dramático y contundente nombre de Calle de los Azotados, un nombre que a mí personalmente me gusta mucho más que el actual. Se llamaba así porque precisamente por esta calle, pasaban los presos que salían de la Cárcel de la Villa condenados a ser azotados. En 1835 la calle cambió de nombre, posiblemente, para quitarle dramatismo, le pusieron el nombre actual, Calle del Cordón.
Hay dos leyendas que hablan de ello, la primera se refiere a la existencia de un cordón que adornaba la fachada del conde de Puñonrostro.
Otra leyenda que, a mi juicio, es la verdadera razón de este nombre, se debe a un cordón esculpido en piedra colocado por Juan Delgado, parece ser en recuerdo de un casco que perdió en la batalla de Almansa.
Cualquiera de las dos o ninguna puede ser cierta pero, como ya he dicho antes, sospecho que la segunda es la que más se acerca a la realidad.
Esta primavera está siendo extremadamente calurosa en Madrid, las temperaturas casi veraniegas nos invitan a salir al aire libre y, si de invitaciones hablamos, ¡hoy estamos todos invitados a helado!
Todos los años, la marca de helados Ben & Jerry´s, celebra su Día del Helado Gratis. Lo lleva haciendo desde 1979, año en el que para celebrar su primer año de vida, invitaron a helado a todos sus vecinos, en la localidad de Burlintong (EE.UU). Desde aquel 12 de abril del 79, Ben & Jerry´s celebra su Free Cone Day, que este año llega a Madrid por primera vez.
Ben & Jerry´s está en nuestra ciudad desde hace relativamente poco tiempo pero, rápidamente, se está convirtiendo en una de las heladerías favoritas de los madrileños.
Hace unos años me enteré de una noticia que me dejó impactado, ¿sabías que Margaret Thatcher, la mismísima Dama de Hierro, en una época en la que trabajó para el mundo de los helados, fue la que tuvo la rentable idea de meter aire a presión en los helados? Así se podrían vender más bolas de helado por el mismo precio con menos helado y más aire. Su idea revolucionó el mercado, era un negocio tan redondo como una bola de helado. Todos los fabricantes de helado se apuntaron al carro, todos menos Ben & Jerry´s, que decidieron continuar elaborando helados, 100% helado, con ingredientes de primera calidad, lo único que le añaden, son tropezones de muchos sabores, sin aditivos y sin aire.
Como decía, hoy puedes tomarte un heladito por cuenta de la casa, busca tu tienda más cercana aquí.
En el primer tramo de la Gran Vía, concretamente en el número 2, se encuentra el Edificio Gran Peña, proyectado en 1914 por los arquitectos Eduardo Gambra y Antonio Zumárraga, e inaugurado en 1916.
En sus orígenes, este edificio albergaba oficinas y viviendas pero, también, la sede de una de las sociedades más influyentes e importantes de España, la Sociedad Gran Peña, un club elitista fundado en 1869 por militares.
La peña ocupaba los sótanos, las plantas baja y primera, además del ático. A ella acudieron personajes ilustres como José Calvo Sotelo, Canalejas, Francisco Queipo del Llano o el mismísimo rey Alfonso XIII.
Buscando información sobre este edificio, he encontrado un artículo del ABC bastante interesante, que resume estupendamente la historia de este lugar.
Después de muchos avatares históricos, en el recién estrenado siglo XXI, se reforma el edificio y, en 2009 abriría sus puertas convertido en el lujoso hotel Ada Palace. Además del buen trato y la estupenda ubicación, el hotel tiene unas vistas realmente bonitas de la Gran Vía desde su magnífica terraza.
Esta mañana he estado tomando unas fotos desde la terraza de su elegante bar que os dejo aquí y que espero que os gusten.
Detalle del bar interior, la vista es realmente espectacular.
Más vistas que se pueden ver desde la terraza y el restaurante del hotel Ada Palace.
También desde lo alto se pueden contemplar detalles que normalmente, pasan inadvertidos de los edificios cercanos, como en este caso, el vecino de enfrente, el edificio Metrópolis.
No quisiera terminar sin dar las gracias a los miembros del Hotel Ada Palace por su amabilidad y por dejarnos contemplar nuestra ciudad desde otra perspectiva.
Ayer por la tarde se presentó en el Palacio Cañete, actual sede de Casa Sefarad Israel, un interesante libro llamado “Guía del Madrid Judío”. Esta guía está escrita por el periodista Fernando García Román y él mismo ha sido el encargado de presentarla en sociedad.
En la presentación también estaba el concejal del distrito Centro, José Enrique Núñez, que hizo gala de un gran conocimiento del legado judío madrileño. Una de las cosas que ha contado, y que parece ser una primicia, es que en el futuro Museo de Colecciones Reales, que está en construcción, y se encuentra ubicado más o menos donde se localizaba la primera judería madrileña, cuando abra sus puertas, se podrá visitar una casa judía de la Edad Media, parece ser que será una especie de recreación histórica de aquella judería, está por ver.
Esta guía del Madrid judío no está orientada a un público específico, bien es cierto que incluye un anexo en el que aparecen lugares de interés para la comunidad judía madrileña actual, como tiendas de alimentos kosher pero, en general, la guía está destinada a todos los que quieran conocer en profundidad la historia de Madrid que, pese a que durante siglos se ha intentado borrar toda huella judía, debemos tener en cuenta que los judíos han estado aquí desde el nacimiento del propio Madrid en la Edad Media.
Este acto ha contado también con la presencia del Sr. Solly Wolodarsky, autor de "Avapiés", una obra teatral que publicó en el año 2009 y que se desarrolla en Madrid durante la invasión napoleónica. Un par de actos de esta obra han sido leídos y dramatizados por un grupo de actores.
Una de las cosas que más me han llamado la atención de la participación del señor Wolodarsky, ha sido su madrileñismo, su amor a nuestra tierra, pese a que no fue la ciudad que le vio nacer, así como su empeño en recuperar esa parte de la historia, que es muy nuestra, y que hemos olvidado, una labor que es de agradecer.
También llamativo ha sido comprobar que la comunidad judía madrileña se sienta tan integrada en la rama sefardí, pese a que no todos son sefarditas, muchos de ellos son de origen askenazí. Wolodarsky, apuntaba que esto es debido a que gran parte de los judíos residentes en Madrid provienen de América Latina, donde los lazos con España han sido siempre muy estrechos, por ello, en Madrid hay una estrecha relación entre judíos sefarditas y judíos de origen askenazí. Yo apuntaría un detalle más, la comunidad judía madrileña es muy pequeña si la comparamos con la de otras capitales europeas, creo que esto es un motivo que ha ayudado a mantener una unión y una buena armonía entre las diferentes ramas del judaísmo.
Al finalizar la presentación de la Guía del Madrid Judío y la lectura dramatizada del Avapiés, han servido unas tapitas del restaurante La Bola y hemos podido degustar un vino madrileño llamado El Sefardí, un vino muy rico, que tiene como novedad el ser el primer vino kosher madrileño, del que ya hablaré en otra ocasión.
La Semana Santa está a la vuelta de la esquina y, en Madrid, no se vive esta celebración como en otros lugares de España, no tiene la sobriedad de la Semana Santa de Valladolid, ni es tan espectacular y llamativa como la de Granada y Sevilla. Esto no quiere decir que no se pueda disfrutar de unas buenas procesiones, que las hay pero, Madrid es una ciudad muy grande y muy poblada, posiblemente esa sea la causa de que nuestra Semana Santa pase desapercibida, incluso para los autóctonos.
Hablar de lo que hacemos los madrileños es estas fechas es difícil, muchos son los que aprovechan esta semana festiva para tomarse unas vacaciones y largarse lo más lejos posible, claro que, eso era antes, ahora, con la crisis, muchos no se irán a ningún sitio y tendrán que vivir su particular "calvario" en la ciudad. Afortunadamente, ofertas culturales no faltan y se puede hacer de todo.
Por extraño que parezca, nunca he vivido una Semana Santa madrileña, unas veces porque no he estado aquí y otras porque las multitudes son incompatibles con el disfrute de estas celebraciones e incompatibles con mi paciencia y con mi agenda. Este año intentaré acercarme a las cofradías y, si se puede, cosa que veo muy difícil, intentaré ver lo que ocurre y cómo se vive la Semana Santa lo más cercano posible a ellas. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, si alguna cofradía se ofrece a compartir un momento tan íntimo conmigo y con los lectores de este blog, les estaría sumamente agradecido.
Hablando de procesiones y cofradías, la primera procesión de esta Semana Santa será el próximo día 17, Domingo de Ramos, saldrá de la Basílica de San Miguel, una de las iglesias más bonitas de Madrid. Desde allí saldrán en procesión las imágenes del Cristo de la Fe y del Perdón y María Santísima inmaculada, lo organiza la Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón.
Ya en Semana Santa, unas doce procesiones recorrerán el viejo Madrid, las más populares la del Santísimo Cristo de los Alabarderos, la Procesión del Silencio, una de las procesiones en la que los costaleros son mujeres o la de Jesús del Gran Poder y Jesús de Medinaceli que son de las más aclamadas por los fieles.
Como recomiendo en estos casos en los que las multitudes suelen arruinar cualquier esperanza de disfrutar de un evento, os aconsejo que, antes de acudir a cualquiera de los actos programados, lo mejor es que consultes el programa de Semana Santa del Ayuntamiento que ya está disponible aquí.
Nota: La foto corresponde a uno de los ensayos que estos días han estado realizando las anderas de la Cofradía del Silencio de Nuestra Señora de los Dolores.
Muy cerca de Colón, a la altura del número 43 del Paseo de Recoletos, se encuentra una enigmática estatua femenina de gesto angustioso. No es la única estatua de la zona, a su alrededor, hay como una decena de ellas pero ninguna es tan enigmática y tan ignorada.
Esta estatua que, con gesto de sufrimiento se lleva la mano a la cabeza, no tiene una placa o un dato en su pedestal que nos haga saber de quién se trata pero, ella tiene un nombre, Andrómaca, hija del rey de Tebas y esposa del mismísimo Héctor.
La historia de esta mujer griega es de lo más trágica, su padre, sus hermanos, su esposo, todos fueron asesinados, hasta ella estuvo a un pelo de morir asesinada, normal que tenga ese gesto tan angustioso, la pobre no ganaba para sustos, pese a todo, Andrómaca simboliza el amor conyugal.
¿Qué hace esta estatua ahí?
Se trata de una obra de José Vilches, un escultor malagueño que en 1840 llegó a tener el importante cargo de Escultor de Cámara del rey. Vilches realizó esta escultura en Roma en el año 1853.
Está realizada en mármol blanco y fue presentada en la Exposición Nacional de 1856, donde obtuvo una medalla. Unos años más tarde, la estatua fue depositada en el Conservatorio de Música de Madrid y, posteriormente, por alguna razón que no he podido llegar a saber, Andrómaca fue colocada en el Paseo de Recoletos, pegadita a un paso de peatones, ajena y, posiblemente, aturdida por el tráfico y los peatones que pasan por su lado sin reparar en ella.
Aquí la vemos a la pobre con un fondo bastante feo y caótico.
Hay que decir que antes de las obras de remodelación del Paseo de Recoletos, la estatua se encontraba más o menos en el mismo lugar, bastante más oculta por unos arbustos. Con la reforma, está más visible y está colocada, en mi opinión, en un sitio equivocado, pues sigue igual de ignorada que antes.
Este sábado primaveral, hemos visto como el elegante barrio de Salamanca se llenaba de zombies, para participar en la ya tradicional Marcha Zombie que, cada año tiene más adeptos, algo que no me extraña, es una de las concentraciones más divertidas de Madrid. En esta ocasión, la marcha ha tenido fines solidarios y, gracias a las donaciones de los zombies al Banco de Alimentos, muchas personas desfavorecidas podrán ver aliviada su situación personal.
Como es habitual, los zombies se han concentrado en la plaza de Felipe II, donde se encuentra el árbol zombie, punto de encuentro de todos los no muertos madrileños.
A media mañana, los zombies han ido llegando poco a poco, para participar en diversos concursos, incluso han jugado al fútbol pero, como no tenían un balón a mano han tenido que usar una cabeza.
Sangre, rugidos, solidaridad y muy buen humor es lo que hemos podido ver este sábado.